Tipos de préstamos

En general, podemos distinguir cuatro tipos de préstamos bancarios, que son los siguientes:

Préstamos al consumo. Estos préstamos son de cantidades no excesivamente elevadas y se utilizan para financiar la compra de bienes de consumo como un coche, una moto, un electrodoméstico (televisión, lavadora, nevera etcétera).

Préstamos personales. Son préstamos de cantidades pequeñas que se utilizan para necesidades específicas como realizar un viaje, un gasto inesperado etc.

Préstamos para estudios. Se trata de un tipo de destinado a financiar el pago de una carrera universitaria, un máster u otro tipo de formación. El tipo de interés suele ser más bajo que en los préstamos personales.

Préstamos con garantía hipotecaria. En estos préstamos además de la garantía personal existe una garantía real que consiste en la hipoteca sobre un bien inmueble (vivienda, local, nave, oficina, entre otros). Este tipo de préstamos se suelen utilizar para financiar la compra de una vivienda u otro inmueble o para financiar un negocio.

Tipos de préstamos con garantía hipotecaria

Existe una gran variedad de préstamos con garantía hipotecaria o hipotecas, entre los que podemos destacar los siguientes:

En función del tipo de interés podemos clasificar las hipotecas en:

Hipotecas fijas

Son aquellos préstamos con garantía hipotecaria en los que el tipo de interés no cambia a lo largo de la vida de la hipoteca, por lo que tenemos la seguridad de que pagaremos siempre la misma cuota. En España son las menos habituales.

Hipotecas variables

Son aquellas en las que se aplica un tipo de interés que varía en función de un referencial. Por lo general se suele aplicar el Euribor más un porcentaje.

Hipotecas mixtas

Estas hipotecas combinan los dos casos anteriores y establecen un tipo de interés fijo para los primeros meses o años de la vida de la hipoteca (generalmente entre 6 meses y un año) y un tipo de interés variable para después.

En función del tipo de cliente se puede hablar de:

Hipotecas para jóvenes. En este tipo de hipoteca se suele establecer un límite de edad y dar plazos más largos de amortización por lo que la cuota se reduce. El objetivo es favorecer la compra de primera vivienda por los jóvenes.

Hipotecas para no residentes. Son préstamos con garantía hipotecaria que se otorgan para financiar la compra de una segunda vivienda por no residentes, por los que los requisitos exigidos suelen ser bastante estrictos.

Hipoteca inversa. Es un tipo de hipoteca que se concede a personas de la tercera edad que necesitan completar su pensión y tienen una vivienda libre de cargas. El banco paga una cantidad mensual y en el momento del fallecimiento del hipotecado adquiere la vivienda o no dependiendo de cada supuesto.

Aspectos básicos a tener en cuenta en los préstamos con garantía hipotecaria

Los préstamos con garantía hipotecaria son operaciones muy comunes para financiar compras de viviendas, tal y como comentábamos anteriormente, por lo que es preciso tener en cuenta una serie de cuestiones antes de contratarla:

Ahorros disponibles. Antes de nada, debemos cotejar qué ahorros tenemos para ver si podemos pagar los gastos de la compraventa, los impuestos y parte del precio. De esta forma podremos calcular cuánto dinero le tenemos que pedir al banco.

Compara diferentes opciones. Antes de contratar préstamos con garantía hipotecaria es preciso cotejar las diversas opciones que ofrecen los bancos y ver qué oferta se adapta mejor a nuestras necesidades.

Comisiones por la constitución de la hipoteca. En el momento de la negociación con las diferentes entidades bancarias es preciso cotejar qué comisiones o gastos (tasación, comisión por subrogación) cobran por la constitución de la hipoteca puesto que esto puede encarecer la operación.

Condiciones de la hipoteca. En cuanto a los préstamos con garantía hipotecaria debemos cotejar el plazo de duración de la hipoteca, el tipo de interés (fijo, variable o mixto), las condiciones de vinculación (seguros, planes de pensiones, cuentas tarjetas), las garantías adicionales (avalistas) y las comisiones por cancelación total o parcial, entre otras cuestiones.