Una hipoteca de tipo fijo tiene la gran ventaja de que desde el principio conoceremos el importe de la cuota que vamos a pagar de hipoteca, por lo que tendremos la seguridad de que no va a variar. Una hipoteca variable supone que la cuota de la hipoteca puede cambiar a lo largo del tiempo por aplicación del índice que corresponda a los intereses, que generalmente es el Euribor.

Existe una tercera variante que son las hipotecas mixtas, en las que, durante un periodo de tiempo, generalmente de 6 meses a tres años, pagaremos un interés fijo y posteriormente se aplicará un interés variable a la cuota hipotecaria.

¿Qué hipoteca elijo?

Cuando necesitamos financiación para comprar un inmueble lo primero que tendremos que hacer es comparar las diversas ofertas de los bancos, pero es importante realizar la valoración de las ofertas en su conjunto sin fijarnos solo en los intereses.

Son importantes aspectos como las condiciones de vinculación que nos exijan (seguros, planes de pensiones, tarjetas) o los requisitos de contratación que imponen los bancos. Las condiciones de vinculación pueden suponer un sobrecoste importante sobre la cuota hipotecaria que se debe considerar y conocer antes de contratar.

Hipotecas de tipo fijo y de tipo variable

En base a los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) relativos al mes de mayo, las hipotecas a tipo fijo representan un 19,6% del total de las hipotecas que se concedieron en España en mayo, frente al 80,4% de las hipotecas variables.

Las hipotecas a tipo fijo son menos frecuentes por tres motivos: porque no son un producto que los bancos suelan ofrecer, porque las entidades bancarias imponen unos requisitos más estrictos y porque existe cierto desconocimiento entre los solicitantes de hipotecas.

Aspectos a tener en cuenta

Existen varias cuestiones que debemos considerar a la hora de elegir una hipoteca a tipo fijo o a tipo variable, puesto que, como decíamos anteriormente, no se trata de tener en cuenta solo el tipo de interés.

Las comisiones

A la hora de contratar una hipoteca a tipo fijo o a tipo variable es importante leer bien qué tipo de comisiones nos van a aplicar en los diversos casos de cancelación total o parcial, impago etcétera.

El plazo

Las hipotecas a interés fijo son interesantes para plazos de tiempo cortos (unos 10 años aproximadamente), puesto que los bancos suelen imponer intereses fijos superiores cuando el plazo es más largo.

Valorar nuestra situación

Es importante considerar cuál es nuestra situación actual y cuál será en el futuro, qué ingresos tenemos ahora y cuáles tenemos previsto tener a largo y corto plazo. Además, deberemos valorar nuestra situación en cuanto a gastos. Estos dos aspectos nos ayudarán a elegir el tipo de hipoteca más adecuado.

Las condiciones de vinculación

Otro de los aspectos fundamentales a la hora de elegir una hipoteca son las condiciones de vinculación. Los bancos imponen la contratación de diversos productos asociados a la hipoteca como pueden ser los seguros de vida o lo planes de pensiones, que suponen un coste mensual adicional a considerar.