Antes de nada, debemos analizar el contenido de la factura y saber que hay un coste que es variable en función del consumo y un coste fijo que depende de la potencia contratada. A continuación, te proponemos consejos para saber cómo pagar menos luz y que el gasto se ajuste a tu bolsillo lo mejor posible:

Compra colectiva OCU

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha propuesto por tercera vez una compra colectiva para que los consumidores logren ahorrar hasta 100 euros al mes. El funcionamiento de la compra colectiva es sencillo: se abre un plazo para que los usuarios se sumen a la compra rellenando un formulario. Una vez cerrado el plazo se lleva a cabo una subasta entre los proveedores de energía que decidan participar en la puja. El ganador será la compañía que ofrezca el precio más barato en cada categoría. En el momento en que se conozca el resultado, los usuarios deciden si quieren cambiar la tarifa o salir de la plataforma.

Ajustar la potencia contratada

Para saber si tienes contratada una potencia excesiva y es posible reducirla, puedes hacer una pequeña prueba y poner varios aparatos eléctricos a la vez, si saltan los plomos no puedes cambiar la potencia, pero si no saltan puedes reducir un poco la potencia contratada. Se puede ajustar la potencia y utilizar los aparatos que más consumen por turnos. Para ajustar la potencia ponte en contacto con tu compañía de luz y pide el ajuste, supondrá un coste inicial pero también un ahorro en el cómputo anual.

Iluminación

En los últimos años muchas empresas constructoras y de productos eléctricos han fomentado el uso de los halógenos, pero, aunque se trata de un tipo de iluminación que proporciona muy buena luz, también consume mucho y no nos permite ahorrar en la factura de la luz. Por ese motivo, últimamente se está sustituyendo la iluminación por halógenos por la iluminación por led.

Un halógeno consume aproximadamente 5 vatios, mientras que un led consume 1,5. Por lo tanto, la diferencia en cuanto a ahorro está clara. Aunque una bombilla de led es más cara, también es mucho más duradera, lo que nos permitirá amortizar el coste inicial.

Los aparatos en stand by

Hay muchos aparatos eléctricos como la televisión, los ordenadores, el horno, el microondas etc. que no se apagan del todo, sino que mantienen una luz cuando se encuentran en stand by. Debemos intentar apagar todos los aparatos que sea posible desenchufándolos para que no sigan consumiendo mientras no los usamos.

Programa la calefacción y el aire acondicionado

A todos nos gusta llegar a casa en invierno y que esté caliente o en verano que esté fresca, pero para eso no es necesario que la calefacción o el aire acondicionado funcionen todo el día, sino que los podemos programar para que se enciendan un poco antes de que lleguemos a casa. En este sentido, también es importante utilizar aparatos que tengan termostato de forma que se corte la corriente eléctrica cuando lleguen a una determinada temperatura.

Con todos estos consejos, lograremos no solo ahorrar luz, dinero y, lo que es igual de importante, cuidar el medio ambiente.