La nueva categoría nace para ayudar a separar los tipos de inversiones en inmuebles que puede hacer una empresa. De esta categoría dependerá el balance en el que se incluye esta compra, en el de Inmovilizado Material o el de Inversiones Inmobiliarias.

Las inversiones inmobiliarias vienen definidas en el nuevo PGC como “Activos no corrientes que sean inmuebles y que se posean para obtener rentas, plusvalías o ambas”, en lugar de para su uso en la producción o suministro de bienes o servicios, o bien para fines administrativos; o su venta en el curso ordinario de las operaciones.

Esto quiere decir, que cuando una persona compra una vivienda, es una inversión inmobiliaria puesto que puede alquilarla o disfrutar de ella.

El curso ordinario de las operaciones en las inversiones inmobiliarias

Esta es la parte del Plan General de Contabilidad que más dudas provoca en los consumidores, ya que tenemos el caso de las inmobiliarias, son empresas que se dedican a la venta de inmuebles, y por eso, en lugar de inversión inmobiliaria, las viviendas deben ser consideradas como existencias.

En el caso de las empresas dedicadas al alquiler de inmuebles, no sucede lo mismo, son consideradas inversiones inmobiliarias porque generará rentas o plusvalías.

Se podría decir que mientras tu actividad de compra de viviendas no esté enfocada a la venta de las mismas, será considerada inversión inmobiliaria.