UBICACIÓN: Paseo de la Riera. Sant Andreu de Llavaneres.
SUPERFICIE: 1.000 m2. Superficie constuida: unos 300 m2. Gimnasio y despacho debajo del ala japonesa.
PRECIO: 1.050.000 euros.
Queda oculta, respecto al paseo con el que linda, por una pineda originaria del terreno y de la que sobresale un enorme eucalipto centenario. El balsámico olor que desprenden sus ramas y frutos caídos al suelo despiertan el sentido del olfato, un preámbulo de los otros sentidos que se activarán a medida que nos adentremos en el delicado jardín.
Un vergel, entre mediterráneo y oriental, en el que conviven armónicamente bambús, esterlicias, camelias, cañas americanas, distintas especies de palmeras y eugenias, un arbusto de origen australiano que ha encontrado en el benigno clima de esta zona unas condiciones ideales para crecer. En el centro, la piscina, que evoca más a un estanque que a una pileta para bañarse.
El arquitecto japonés Shuichi Kobari aprovechó la pineda y el eucalipto originarios del terreno como inestimable barrera vegetal para crear el oasis zen que conforman la casa y el jardín que la rodea.
Shuichi Kobari, afincado desde hace años en Barcelona es la mano derecha del arquitecto Toyo Ito, autor en nuestra ciudad de las espectaculares Torres Fira, en l'Hospitalet de Llobregat.
Esta casa de Llavaneres es uno de los primeros proyectos de vivienda unifamiliar que ha llevado a cabo por Kobari en Catalunya. Ubicada en el paseo de la Riera y guardando una cierta equidistancia entre la población de Llavaneres y su litoral marino, la casa reposa sobre un terreno de 1.000 m2 y reúne unos 300 m2. Si el jardín diseñado por Kobari fusiona el Mediterráneo con la arquitectura tradicional japonesa, lo mismo se puede decir de la casa. Un bloque cúbico, revocado de blanco, forma una L con un alargado volumen revestido por lamas de madera de pino tratada. En el bloque cúbico y mediterráneo se concentra la zona de día en diferentes niveles de altura. Decorado con una mezcla de muebles e iconos de los años setenta y piezas orientales es un espacio abierto que reúne el salón, el comedor, un altillo con un piano y la cocina, separada por un tabique perforado con una ventana. El ala oriental concentra la zona de noche: tres habitaciones que desembocan, mediante puertas correderas, a un pasillo iluminado por la cálida luz que se filtra por las rendijas de las lamas de pino. Un enorme recinto de baño en el centro del ala presta servicios a estos dormitorios.
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