UBICACIÓN: Urbanización Montemar. Tocando al centro de Castelldefels.
SUPERFICIE: Terreno: 1.600 m2. Superficie construida: cerca de 500 m2, entre casa principal y pabellón gimnasio.
PRECIO: 1.760.000 euros.
Erigida entre los años cincuenta y sesenta del pasado siglo, fue una de las primeras torres que poblaron la urbanización Montemar de Castelldefels y de las más cercanas a su centro urbano, al que fácilmente se llega caminando. Se trata, por lo tanto, de la típica villa mediterránea que predominaba en la época, revocada en blanco, con arcos en los porches y el interior y un jardín de generosas dimensiones donde se entremezcla la flora autóctona con la exótica.
Construida con una equilibrada estructura y con un jardín en que la vegetación ha crecido placenteramente, la villa ha envejecido bien gracias a la pátina de dignidad que otorga el tiempo y al esmerado mantenimiento efectuado por los propietarios.
El jardín goza de una superficie de 1.600 m2, lo que permite una desahogada dispersión de las distintas especies vegetales, una cómoda ubicación de la piscina y la presencia de varias zonas soleadas o umbrías para elegir en función de la climatología.
La superficie construida es de unos 500 m2, contando los 420 m2 de la casa principal y los cerca de 80 m2 del pabellón frente a la piscina, donde se ubica el gimnasio. Existe la posibilidad de levantar en el mismo terreno otra vivienda de superficie similar, lo que daría lugar a una segunda casa para albergar a más miembros de una misma familia que desearan una cierta independencia.
Los actuales propietarios se encargaron de decorar la casa, dando prioridad a la calidez de la madera, ya sea mediante las boiseries adosadas a la pared o en los muebles encargados hace años a un virtuoso ebanista de las formas y marquetería. Agradable confortabilidad, pues, en la mayoría de estancias y rincones con el objetivo de llevar una habitabilidad interior tranquila.
Prueba de ello es que las dos puertas de entrada a la casa acceden directamente a dos salones y no a vestíbulos. En uno de ellos, convive una zona de estar en torno a una chimenea y otra junto a un ventanal, en la que se aprovecha la luz natural para disfrutar de la lectura sobre dos confortables sillones chester. El otro salón dispone también de chimenea y un cuadrángulo de sillones frente a una televisión. Anexo al salón hay un pequeño despacho.
Este último salón se prolonga en un amplio espacio de estar con una mesa de trabajo iluminada por la agradable luz natural de una galería que se proyecta hacia el jardín. Un espacio óptimo para el estudio y para la escritura que a su vez comunica con una agradable biblioteca repleta de libros y al calor de otra chimenea. Inmejorable espacio para digerir los volúmenes más densos. Completan la planta baja un comedor, la cocina y una gran zona de servicios y cuarto de aguas.
La zona de noche de la primera planta alberga la habitación principal con baño, otra doble con baño y dos dobles, asistidas por un cuarto de baño independiente. Culmina la casa un estudio abuhardillado.













