Sostenibilidad en el hogar
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Una bocanada de aire... exterior

Las bombas de calor se basan en la aerotermia para climatizar y proporcionar agua caliente. Greenpeace las recomienda y una directiva europea incluso las considera una energía renovable. Gracias a su elevada eficiencia, los equipos se amortizan en un periodo de entre tres y seis años.

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Lorena Farràs Pérez | La Vanguardia - Dinero | 26/01/2012

El aire es, sin duda, un elemento de proximidad, abundante y gratuito, algo muy importante en tiempos de crisis como los actuales. Y la electricidad es una de las formas de energía más limpias y seguras. Y, precisamente, son aire y electricidad lo que precisan las bombas de calor para calentar o enfriar una vivienda, y también para generar agua caliente.

Estos equipos -que utilizan la aerotermia como base para su funcionamiento- son, además, muy eficientes, especialmente los más modernos. Por cado kWh de energía consumida transfieren entre 2 y 4 kWh de calor, según datos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE). Tanto es así que esta tecnología está reconocida como energía renovable por una directiva europea. Incluso la organización ecologista Greenpeace, en su último informe Energía 3.0, recomienda las bombas de calor como la mejor opción para la calefacción desde el punto de vista de la eficiencia energética.

Como un frigorífico

El funcionamiento de las bombas de calor -a las que no hay que confundir con los aparatos de aire condicionado- es parecido al de los frigoríficos, que absorben el calor del interior y lo expulsan. A grandes rasgos, estos aparatos "transfieren energía en forma de calor del exterior de la vivienda al interior o viceversa, según se requiera", explica Joaquim Marfà, técnico del Institut Català d'Energia (Icaen). Así, en verano, sirven para refrescar el hogar y, en invierno, para calentarlo. Y, durante todo el año, proporcionan agua caliente.

Para su funcionamiento, requieren también de refrigerante. Santiago González, de Daikin España, explica que "pueden utilizar el R410a, que se caracteriza por su alto coeficiente de transferencia" y por no dañar la capa de ozono.

Los sistemas de bomba de calor "son suficientes para satisfacer el 100% de la demanda de climatización y agua caliente de un hogar", afirma Albert Blasco, de la división de Climatización de Panasonic España. Blasco añade que esta tecnología "es flexible y puede conectarse tanto a fan coils y radiadores de baja temperatura, como a radiadores de alta temperatura, pasando por elementos de calefacción por suelo radiante". Por otra parte, González, de Daikin, destaca la "facilidad que tienen para integrarse con otras formas de energía renovable, como puede ser la solar térmica" o bien la geotermia.

Como se trata de aparatos novedosos y relativamente desconocidos todavía, el precio de un equipo de bomba de calor es superior al de las calderas que funcionan con gasóleo o con gas. Según datos de Panasonic España, una bomba de calor puede valer entre 5.300 y 8.900 euros. Sin embargo, el mayor desembolso inicial se amortiza en un periodo que oscila entre tres y seis años, gracias a la elevada eficiencia energética del sistema. En este sentido, Encarna Torrijos, de la división de climatización de Panasonic España, destaca que mientras las bombas de calor generan entre 2 y 4 kWh de calor por cada kWh de energía que consumen, la ecuación en las calderas de gasóleo o de gas que no son de condensación es de 0,85-0,9 kWh de calor por cada kWh de energía consumido.

En cuanto al mantenimiento, este no es distinto ni más caro al de un aparato convencional, sino que incluso es más sencillo. Torrijos recomienda hacer "una revisión general una vez al año porque un aparato sucio o sin mantenimiento pierde rendimiento". Y añade que "así también se alarga su vida útil".

En vista de estas cifras, no es extraño que los expertos consultados coincidan en afirmar que apostar por una bomba de calor es una buena inversión. Y, González, de Daikin, recuerda asimismo que no sólo se ahorra en energía y dinero, sino que "también se contribuye a reducir las emisiones de CO ".

Su único inconveniente es que cuando las temperaturas son muy bajas el rendimiento es inferior, pero los equipos tipo inverter minimizan esta desventaja.

 

Rehabilitación energética: Abrigar la vivienda con material aislante

El aislamiento es la primera defensa de una vivienda contra las fugas de calor o de frío y, a su vez, contra sobrecalentamientos o enfriamientos indeseados. En este sentido, el aislante actúacomo un abrigo que protege el edificio, manteniéndolomás caliente en invierno, pero tambiénmás fresco en verano. 

A grandes rasgos, existen tres métodospara implantar material aislante, segúnexplica Joaquim Marfà, técnicodel Institut Català d´Energia. El primero consiste en revestir el edificio con aislante. Esta técnicaes conocida como sistema de aislamiento térmicoexterior (Etics) y su principal ventaja es que se aísla todo el envolvente del edificio sin perder superficie útil.

El segundo métodoes aprovechar la posible existencia de cámaras de aire e inyectar en ellas material aislante. SegúnMarfà, "este sistema es más económico porque no requiere de andamio". Finalmente, el tercer métodoconsiste en revestir con aislante el interior de la vivienda, pero el técnicoadvierte que con ello "se pierde espacio y hay que superar ciertos obstáculos como la instalación eléctrica".

Se use el métodoque se use, invertir en aislamiento térmicoacaba saliendo a cuenta a la larga. Segúnel Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, pequeñas mejoras en el aislamiento pueden conllevar ahorros energéticosy económicos de hasta un 30%.


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