Cuando el termómetro alcanza en verano los más de 30 grados es difícil resistirse a utilizar el aire acondicionado para refrescar una casa. Además hay muchas personas que, por motivos de salud o económicos, no poseen uno.

Por suerte, existen muchos remedios y consejos tradicionales que podrás poner en práctica para enfriar tu casa sin utilizar aparatos eléctricos y que, a fin de mes, veas que unas cifras desorbitadas en la factura de la luz.

Consejos para refrescar una casa

  • Mantén las persianas cerradas y las puertas abiertas: Un 30% de calor entra a nuestra vivienda por las ventanas y es que, cuanto más al sur esté orientada tu casa, más calor entrará. Por lo tanto, mantenerlas cerradas nos ayudará a evitarlo, pero si queremos abrirlas para airear la casa, si ponemos cortinas o persianas, el calor se reducirá. Al igual que cerrar las habitaciones evita que el aire fresco entre a ellas durante las horas más calurosas del día. Es aconsejable que dejes las puertas abiertas para que el aire fluya por toda la casa y se consiga una temperatura dentro del hogar de 20 grados.
  • Utilizar ventiladores: en caso de que el calor sea insoportable, enciende los ventiladores antes que el aire acondicionado, son una solución tradicional y más barata. Los que van en el techo se deben fijar para que giren al contrario de las agujas del reloj porque así tirarán el aire caliente para el techo. En el caso de los que están de pie, hay que colocarlos para que expulsen el aire hacia fuera durante el día y al revés por la noche.
  • Cambia los textiles: no basta solo con cambiar las sábanas de franela y las mantas de lana por tejidos de algodón fino que harán que la cama esté más fresca y que puedas respirar más fácilmente; deberás utilizar colores claros para ayudar a estar más frescos en casa. Eso es, cubriendo los sofás y sillones con telas claras de tejidos suaves como las sábanas.
  • Utilizar estratégicamente las plantas: los patios están llenos de plantas, además de resultar bonitos, también refrescan. Entre otras plantas, las trepadoras como las hiedras y enredaderas, colocadas en la pared que recibe de forma directa el sol, proporcionan frescor y evitan que el calor penetre.
  • Cambia las bombillas por LED: las bombillas incandescentes desperdician alrededor de un 90% de la energía que emiten en calor, por eso es recomendable sustituirlas por LED ya que no solamente hará que la casa esté más fresca, sino que también tu factura será más barata.
  • Usa los electrodomésticos imprescindibles: si evitamos el secador, el horno, el lavavajillas o la televisión en días de mucho calor, el ambiente será más fresco. Los electrodomésticos desprenden bastante calor durante su uso, por lo que si es imprescindible utilizarlos, como para cocinar, cuando la temperatura ambiente supera los 30 grados hay que mantenerse bien hidratado para evitar golpes de calor.

Cuidado con el consumo de agua

Aunque el calor agobie, hay que tener cuidado con disparar el consumo de agua. Es importante refrescar una casa tanto por fuera como por dentro al igual que bañarse y remojarse cuando sea necesario. Pero conviene también estar alerta y no gastar agua en exceso, no solo por la economía sino también por el medio ambiente. Gastar agua sin miramientos puede tener como consecuencia una factura más abultada de lo normal al finalizar el verano.