En enero de este año se creó el mecanismo extrajudicial de resolución de cláusulas suelo, a través del cual los afectados pueden presentar sus reclamaciones a los bancos para recuperar las cantidades cobradas de más. Esta medida se tomó después de que Tribunal de Luxemburgo dictaminara que se debía devolver a los afectados por cláusulas suelo incorrectas todo lo cobrado de más desde el inicio del préstamo hipotecario.

Los tribunales especializados no dan abasto

Solamente en el mes de junio se recibieron más de 15.800 demandas, en especial en Madrid, donde se recibieron 2.803, en Barcelona con 1.033 y en Valencia con 834. Si sigue esta tendencia en los próximos 12 meses se podrían acumular más de 192.200 demandas, según las proyecciones del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).

Esto puede provocar un importante colapso en los  juzgados especializados en el asunto, algo que afirman expertos como Carles McCragh, presidente del Consell de l’advolcacia Catalana. McCagh también señala que el colectivo de abogados siempre se ha opuesto al modelo de concentrar todos los casos de cláusulas suelo en un juzgado, ya que puede provocar que haya afectados que no demanden por los costes que implica presentar un pleito en la capital de provincia, además, claro, de colapsar el sistema.

Aunque el mecanismo de resolución extrajudicial fue creado para evitar precisamente un colapso en los tribunales, en la práctica se ha podido comprobar que no es un buen remedio y que, de hecho, ha aumentado los colapsos en los tribunales de provincia.

El CGPJ, los presidentes de los tribunales superiores de justicia, los jueces decanos y las administraciones están en proceso de diseñar posibles medidas de refuerzo para evitar estos colapsos, medidas que se pretenden tener listas para septiembre.

Reclamaciones por la devolución de los gastos hipotecarios

Además durante el primer cuatrimestre del año se registraron más de 8.000 reclamaciones, principalmente relacionadas con la devolución de los gastos hipotecarios, por lo que al problema de las cláusulas suelo se le podría sumar también el de los gastos de hipoteca. Esto supone un cambio de tendencia respecto a los descensos de los últimos años, por ejemplo 2016, año en que el número de reclamaciones cayó un 28,6% respecto al año anterior.