La permuta es como un contrato por el cual cada uno de los contratantes se obliga a dar una cosa para recibir otra. En este caso, y simplificando mucho, es comprar una casa pagando con otra casa. Este contrato se caracteriza por la inexistencia de precio en dinero (lo que no quiere decir que parte del precio pueda completarse con dinero). Siendo por tanto una compraventa doble, los trámites que se deben seguir son iguales a los de una compraventa normal: otorgamiento de escritura pública, liquidación de impuestos (Transmisiones Patrimoniales Onerosas), inscripción en el Registro de la Propiedad…

La principal ventaja de la permuta inmobiliaria es que permite cambiar de casa intercambiándola por otra más adecuada a las necesidades de la actualidad. Por ejemplo, familias que ya no necesiten una vivienda tan grande pueden intercambiar una casa por otra más pequeña. Sin embargo habrá familias que prefieran el cambio de piso por casa.  E incluso, familias que se trasladen a otra ciudad como sería el caso de vivir en Sevilla e irse a Barcelona.

Asimismo, este intercambio inmobiliario permite cambiar de casa y obtener dinero líquido con la diferencia de valores. Una persona que dispone de una vivienda que no puede pagar, como es el caso de quienes compraron en el momento de bonanza económica y que ahora se encuentran con una hipoteca que no puede asumir.

Además, conecta simultáneamente a demandante y ofertante, sin necesidad de introducir la propiedad en el mercado inmobiliario. La propiedad se utiliza como medio de pago de tu nueva vivienda, sin tener necesidad de vender primero y luego comprar.

Sin embargo, la gran dificultad radica en encontrar a otro propietario con quien realizar la permuta. Algunos portales especializados en permutas ofrecen herramientas para encontrar la “media naranja inmobiliaria”, con buscadores específicos que permiten casar las ofertas de propiedades con las demandas y encontrar la mejor permuta posible, así como facilitar el intercambio de propiedades entre usuarios.

La importancia del asesoramiento en la permuta de viviendas

Para realizar la permuta inmobiliaria es recomendable tener el asesoramiento en todo momento de un experto inmobiliario como un Agente de la Propiedad Inmobiliaria o un Perito Judicial Inmobiliario que asesoren a ambas partes y realizan el peritaje de las dos propiedades.

Cada propiedad debe aportar el Certificado de Cargas, donde aparecen todas aquellas cargas y derechos que pesan sobre la propiedad de cada uno como hipotecas, embargos o derechos de terceros. Para ello se tiene que realizar la solicitud de una nota al Registro. Y finalmente, realizar el contrato de permuta o compraventa.

Aún así, hay que ser conscientes que no son pocas las familias que tienen una hipoteca. En este caso se podrá proceder a una subrogación, novación, cancelación o nueva apertura de una hipoteca, actuando como si se tratara de una compraventa tradicional. Los gastos ocasionados por estos cambios, salvo pacto entre ambas partes, irán a cargo del titular actual de la propiedad. Para ello, es interesante contar con un asesor experto en intermediación hipotecaria, ya que no sólo están especializados en resolver posibles problemas financieros sino que son expertos en tratar temas de permutas.

Una vez realizados los pasos anteriores se puede acudir al Notario. El trámite a realizar es el mismo que en una compraventa puesto que se trata de una doble compraventa: tu compras mi casa y en el mismo acto compro yo la tuya. Cada parte tendrá su propia escritura.

Tu Solución Hipotecaria es una intermediadora financiera independiente especializada en buscar la mejor “Solución hipotecaria” para cada cliente.