Cada vez son más las personas que deciden compartir piso para poder ahorrar gastos. Las dos opciones para poder hacerlo son: compartir a partes iguales o alquilar una habitación. La opción de alquilar una habitación se da cuando alguien reside en una vivienda y tiene alguna habitación libre, pero ¿cómo funciona este trámite?

Modelo de contrato de arrendamiento de habitación

El alquiler de una habitación de rige a partir de un contrato de arrendamiento de habitación. Este contrato es un documento que acredita de forma legal el uso de un dormitorio. En él se incluyen varias cláusulas que se pactan entre el arrendador y el arrendatario por tal de delimitar los derechos y obligaciones que tiene el arrendatario.

Una de las grandes ventajas para el arrendador es que el contrato no es prorrogable como el de un alquiler de vivienda completa, sino que tiene expiración del contrato, es decir fecha de inicio y final. Eso hace que se puedan renegociar las condiciones.

Siempre que el inquilino no tenga más de 30 años y su sueldo  supere el valor del Iprem -Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples-, el arrendador podrá desgravarse hasta el 100% del coste del alquiler anual.

El alquiler de habitaciones se regula con el Código Civil

El contrato de arrendamiento de habitación está amparado por el Código Civil, y no por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU), como lo hace el alquiler de completo de vivienda. Al no estar regulado por la LAU, en caso de venta de la vivienda el contrato de alquiler puede ser extinguido.

También se excluye de la Ley de Propiedad Horizontal, que regula todo lo relativo a las comunidades de propietarios, por no estar alquilando toda la vivienda.

Si el arrendador es, a su vez, arrendatario de la vivienda en su totalidad deberá pedir permiso por escrito al propietario de la vivienda. Si no se hiciera, esto podría provocar una rescisión justificada del contrato y/o la obligación de pago de un porcentaje de lo obtenido con el alquiler.

Qué tiene que aparecer en el contrato de arrendamiento de habitación

Es importante que el contrato sea completo para que todos los derechos y obligaciones del arrendatario estén delimitados claramente, y que de esta manera no haya problemas ni se generen dudas.

Los puntos básicos que deben aparecer en el contrato son:

  • La documentación de ambas partes
  • La habitación exacta que ocupará el inquilino, y los datos de la vivienda completa
  • La duración del contrato, fecha de entrada y de salida del arrendatario
  • El precio del alquiler, las cuotas y cómo se pagarán
  • La forma de pago de los gastos básicos, como luz, gas o agua, y si estos se incluyen o no en el precio final
  • Los servicios que incluye el alquiler, es decir si tiene derecho a uso de la cocina y/o de zonas comunitarias, a internet, etc. y cómo se repartirán los gastos extra

También debe aparecer si el arrendatario puede subarrendar o no la habitación, ya que según el Código Civil, si el contrato no dice nada al respecto, el arrendatario sí que puede hacerlo.