¿Seguridad y/o rentabilidad?

Debemos partir de la base de que no existen inversiones seguras en el sector inmobiliario, porque todo tipo de inversión supone un riesgo. Se puede decir que una inversión es segura cuando ofrece mayores garantías de retorno del dinero invertido, aunque esas garantías nunca son totales.

Por lo general, las inversiones seguras suelen suponer una menor rentabilidad y las más arriesgadas una rentabilidad mayor. Por ese motivo se sostiene que las inversiones en viviendas son más seguras y las de locales comerciales, por ejemplo, más arriesgadas, puesto que estos últimos aportan una mayor rentabilidad, pero dependen del éxito de un negocio.

Otro aspecto importante que incide en la seguridad, es la liquidez, es decir, cuánto más tiempo se tarde en convertir lo invertido en dinero líquido menos seguridad existirá por lo que pueda suceder en ese proceso de conversión.

Inversiones seguras: due diligence jurídica y técnica

Además de tener en cuenta la rentabilidad de la operación inmobiliaria en sí, la seguridad de una operación inmobiliaria afecta también a aspectos técnicos y jurídicos. De hecho, es habitual que cuando se realizan grandes inversiones (compra de un edificio entero, por ejemplo) se encarguen informes de Due Diligence jurídica y técnica a despachos especializados.

Si lo que deseamos comprar es una vivienda o un local, también es necesario considerar diversos aspectos para realizar inversiones seguras: solicitud de notas simples y estatutos de comunidad, justificantes de pago del recibo del Impuesto sobre bienes Inmuebles, justificante de pago de los recibos de comunidad, información económica sobre las hipotecas que existan sobre el inmueble (importe pendiente de cancelar, condiciones de subrogación etc.).

Desde el punto de vista técnico, una persona especializada nos puede asesorar sobre la existencia de defectos constructivos, licencias, obras o reformas necesarias en el inmueble y coste de las mismas etcétera.

Es más seguro invertir en locales comerciales o en viviendas

La rentabilidad que está ofreciendo una inversión en vivienda en las grandes ciudades se sitúa en torno al 6%. Los locales se sitúan en una rentabilidad bruta del 7,7% y las oficinas en un 7,3%.

Sin embargo, no podemos olvidar que la compra de un local comercial para alquilarlo supone un riesgo que no se puede predecir, porque es imposible saber si el negocio que se instale tendrá éxito. Esto no ocurre con las viviendas que satisfacen una necesidad básica de cualquier persona: un lugar donde vivir. Por lo tanto, la inversión en vivienda para luego alquilarla puede considerarse que es más segura, pero menos rentable.

No obstante lo anterior, para evitar los riesgos de invertir en un solo producto, siempre que sea posible, lo aconsejable es diversificar las inversiones, de forma que si una inversión no va bien, no perdamos todos nuestros ahorros. En este sentido, por otro lado, nos pueden orientar los consultores inmobiliarios especializados que podrán asesorarnos sobre los mejores productos para invertir y la rentabilidad que suponen en el mercado.