Durante el confinamiento provocado por la pandemia de la Covid, muchas personas decidieron dejar sus pequeños pisos en las ciudades para trasladar a la periferia con el fin de obtener casas más grandes y con exteriores a precios más bajos. Esta gran demanda ha supuesto que aumente el precio de la vivienda en municipios más pequeños. Veamos por qué.

“Como consecuencia de la pandemia y los confinamientos, las zonas periféricas se han convertido en el destino preferido de las familias. Asimismo, la reinserción de viviendas de alquiler vacacional en el mercado residencial también ha conseguido aumentar el tamaño de la oferta”, comenta Raúl Pérez Acebo, presidente ejecutivo de Avalisto.

También lo ven así desde el Consejo General de los COAPI de España, “la pandemia ha provocado que la demanda se desplace en una importante cuota de los pisos a las viviendas unifamiliares situadas en zonas periféricas. No obstante, aquellos compradores que deciden optar por un piso se decantan por aquellos que cuentan con una terraza o con zonas comunitarias”.

La razón, el teletrabajo

Algunas de las razones que provocan este aumento de la demanda de viviendas en zonas fuera de la ciudad se deben al teletrabajo. Aunque hay lugares donde la presencialidad es ya la tónica dominante, otras empresas han optado por un sistema mixto o híbrido, combinando presencialidad y teletrabajo. Por lo que muchas personas trabajan desde casas más grandes, con jardín o al lado del mar.

La Asociación Española de Personal Shopper Inmobiliario (AEPSI) acentúa este tema y pone de manifiesto que el teletrabajo ha generado nuevos hábitos y necesidades en los compradores, quienes actualmente buscan inmuebles situados en zonas residenciales y periféricas.

Aumento del precio de la vivienda fuera de la ciudad

Según idealista, aquellos municipios con menos de 5.000 habitantes han visto cómo las expectativas de sus propietarios se incrementaban un 6,2% en el mismo tiempo.

Solo los entornos rurales de 5 provincias han visto sus precios caer en los últimos 12 meses: Sevilla (-5,4%), Álava (-3,2%), Toledo (-2,7%), Tarragona (-2,3%) y A Coruña (-0,1%). En Cantabria y Madrid, los precios se han mantenido estables, con subidas del 0,2% y 0,7%, respectivamente.

Mientras que Badajoz es la provincia en la que los pueblos han subido más su precio, con un 21,4%; una variación similar a la registrada por Castellón (21,2%). Le siguen Soria (17,9%), Salamanca (16,4%), Teruel (14,9%), Ávila (14,1%) y Cuenca (13,3%).

Aumenta el precio de la vivienda en municipios más pequeños

Sara Arranz, gerente de TresHabitat, inmobiliaria de Tecnotramit, comenta que, si bien se ha producido un cambio en la tendencia de la demanda y se han adquirido inmuebles fuera de las grandes metrópolis, estas compras se han producido “relativamente cerca de las ciudades” y aquellas que se han efectuado en el campo, “tienen un mayor carácter de segunda vivienda”.

Precios más económicos que en las ciudades

Aunque el precio de las casas de estas zonas sube por la demanda, todavía siguen siendo inmuebles realmente económicos comparados con las grandes ciudades. Pues comprar una vivienda en un municipio de menos de 5.000 habitantes en España es un 51,8% más barato que la media nacional, según idealista. Así, comprar una casa en uno de estos pueblos tiene un precio de 834 euros/m2, mientras que el precio medio de las capitales en España se situaba en el mes de junio en 1.729 euros/m2.

Aún así, las diferencias entre los municipios pequeños y las capitales varían en toda la geografía española. El mayor descuento se encuentra en la provincia de Barcelona, donde los pueblos tienen un precio un 69,1% inferior que la capital. Le siguen Madrid (68,5% más baratos), Sevilla (68% más baratos), San Sebastián (65,6% más baratos), A Coruña (63,3% más baratos), Salamanca (62,5% más baratos), Granada (-61%) y Zaragoza (-60,8%).

Desde Tecnotramit valoran que esto da lugar a los habituales ‘chollos’ de viviendas en pueblos con muchos metros cuadrados y bajo precio. Ahora bien, la experta destaca que, aunque la demanda ha sido creciente en este último año y medio de pandemia en casas fuera de la ciudad, esta no ha sido tan grande como para compensar el abandono rural, por lo que a pesar de las subidas de precios “estas no han sido ni serán muy elevadas.”

Sigue el interés futuro por estas viviendas

En este sentido, Arranz opina que este nuevo interés por vivir fuera de la ciudad “permanecerá durante un tiempo”, pero también señala que “con el fin de las restricciones de movilidad, el interés de nuevo por las ciudades será creciente”.

Desde EAE también lo ven así, porque un estudio también señala que algunos factores que, antes de la pandemia, tenían mucho peso a la hora de elegir una vivienda, ahora han perdido valor como residir en el centro de la ciudad o en una urbe. El 19% quiere vivir lejos del centro de la ciudad o el 11,7% prefiere vivir en una localidad más pequeña.