Año tras año, se recrudecen los desastres naturales en todo el planeta. Tsunamis, huracanes, incendios, terremotos… Todo el planeta está en todo momento bajo la amenaza de un nuevo accidente natural que termine con la vida de muchas personas y arrase poblaciones enteras. Diariamente, las imágenes de casas derruidas, ciudades asoladas, escombros en las carreteras nos golpean. Pero hay una serie de organizaciones internacionales que se sienten con la responsabilidad de liderar ciertos proyectos que ayuden a la reconstrucción de aquellas zonas devastadas en todo el mundo. El Banco Mundial, la Build Academy (organización cercana a la economía circular que busca soluciones educativas para la arquitectura), AirBnB y el Fondo Mundial para la Reducción de los Desastres y la Recuperación buscan profesionales de la construcción para diseñar hogares pequeños, sostenibles y rentables para personas que viven en áreas deprimidas capaces de reducir el riesgo de daños y permitir la rápida reconstrucción tras un desastre natural.

El porqué del Resilient Homes Challenge

Se trata de un concurso que, bajo el nombre de Resilient Homes Challenge, quiere recibir tantas propuestas como sea necesarias de aquellos arquitectos y profesionales de la construcción que puedan crear estas viviendas más resilientes. La organización del concurso alerta de que “desde 1990, los desastres naturales han afectado a un promedio de 217 millones de personas cada año. Cientos de inundaciones, tormentas, olas de calor y sequías han dejado alrededor de 606,000 fallecidos y 4,1 mil millones de heridos o personas sin hogar en todo el mundo desde 1995. Y, a menudo, los más pobres son los que más sufren por estas conmociones. Como arquitectos e ingenieros, podemos diseñar casas resistentes y sostenibles que reduzcan el riesgo de daños y permitan una rápida reconstrucción después de un desastre”. Por eso es necesario que este concurso de alcance mundial sea una oportunidad para todos aquellos estudios presenten propuestas de viviendas resistentes, modulares y asequibles que cuesten menos de 10.000 dólares.

Cabe decir, pero, que el plazo de entrega de estas propuestas terminó el pasado 30 de noviembre. Se desconoce el total de propuestas recibidas por la organización, pero el próximo 14 de diciembre se publicará la lista de los diseñadores ganadores en el Banco Mundial en Washington y en la sede de ONU-Hábitat en Nairobi.

Categorías para cada proyecto

Cada proyecto deberá enmarcarse en una de las tres categorías: contextos de terremotos y tormentas tropicales en islas; terremotos y deslizamientos de tierra en zonas de montaña y tierra adentro; y tormentas tropicales e inundaciones en áreas costeras.

Estas propuestas han tenido en cuenta criterios de construcción sostenible que reducen los riesgos causados por los peligros naturales y el cambio climático. Para eso los arquitectos o estudios (las propuestas presentadas han podido ser a título individual o por equipo) han diseñado proyectos de reconstrucción que van más allá de las casas prefabricadas y que permitan la incorporación de materiales de construcción locales para un mínimo impacto medioambiental. Asimismo, cada proyecto presentado debe aportar soluciones de aislamiento ante condiciones climáticas adversas. Por ejemplo, la integración de tanques de almacenamiento para la recolección de agua de lluvia e inodoros que deben ser respetuosos con el medio ambiente, acoplados o separados. Por otro lado, el material de la carcasa debe ser incombustible o bien tratable para serlo.

Los proyectos ganadores obtendrán la financiación necesaria para empezar a desarrollar las viviendas resilientes y los trabajos de reconstrucción que el Banco Mundial realiza en ciudades del sureste asiático o de África.