Cuando llevas tiempo en un piso de alquiler, te planteas si puedes conseguir un precio algo más bajo en el pago de tu cuota mensual. Aunque los propietarios tienden a subirlo, encontrar un buen inquilino no siempre es fácil, por esto, es factible pensar en cuándo y de qué manera negociar el precio del alquiler con el propietario.

Una de las razones de poder pedir una rebaja en este coste mensual es que los precios de los alquileres están bajando. Según El Informe Mensual Alquiler de Idealista, los alquileres han bajado un 6% interanual en el mes de mayo, lo que representa la mayor caída desde 2013 estableciéndose en 10,7 euros el m2. Las capitales, como Madrid y Barcelona, son las que han tenido los mayores descensos.

¿Cuándo es mejor negociar el precio de mi alquiler con el propietario?

Buscar el momento adecuado para pedir esta rebaja es importante. Por esto, José María Alfaro, coordinador General de FAI, la Federación Nacional de Agencias Inmobiliarias, nos comenta que el mejor momento es cuando el propietario ha podido comprobar la calidad de su inquilino, tanto en su puntualidad en el pago de la renta, como en la forma que cuida la casa. A partir de cumplido el primer año es el mejor momento.

¿De qué manera pedir esta rebaja?

Si uno demanda una bajada del precio mensual del alquiler es porque, en general, no puede pagar el precio acordado hasta ese momento. De manera que, tal como indica el experto, todo debe tener una justificación, “que las circunstancias económicas y/o personales del inquilino hayan cambiado y que se pueda acreditar el cumplimiento del contrato después de un tiempo de arrendamiento”, destaca Alfaro.

Ser un inquilino formal

Para solicitar esta rebaja, uno debe estar muy seguro de que es un inquilino formal. Es decir, no se puede negociar si se incumple con algún pago mensual o bien hemos realizado desperfectos en la casa. En este caso, el propietario estará descontento y puede ser que hasta no nos renueve el contrato.

¿Cuándo y de qué manera negociar el precio del alquiler con el propietario?

Así, entre los factores a tener en cuenta están no presentar problemas al propietario, llevarse bien con los vecinos, tener una buena actitud, pagar el alquiler dentro del plazo, o haber realizado algunas reparaciones en la casa, pues la predisposición a negociar será mayor.

¿Qué pasos debemos seguir en esta negociación?

Desde FAI especifican que debemos ponernos en comunicación con el arrendador, exponer y acreditar las nuevas circunstancias y brindarle que pueda ver el estado de la vivienda.

¿Debemos hacer un contrato con nuevas condiciones?

En este caso, no es necesario realizar un nuevo contrato, es suficiente una adenda o anexo al contrato, donde se especifique claramente lo que se modifica.

¿Hay más negociaciones en el precio de alquiler por la pandemia?

La situación de la Covid-19 ha hecho que muchas personas sean menos solventes que antes. Ello ha “obligado” al propietario a ser algo más flexible en las condiciones con su inquilino y el piso alquilado.

José María Alfaro expone que, en general, la pandemia ha provocado que se negocien reducciones de renta temporales y que, en casos muy puntuales, se incluya una cláusula de excepcionalidad por la Covid-19.

Consejos a la hora de pedir una rebaja

Se aconseja que el inquilino se prepare la negociación. Y esto pasa por conocer cuáles son los precios medios que se están pagando por los pisos de las mismas condiciones que el nuestro en la zona. Debemos hablar con el propietario de forma sincera, exponiendo lo que pensamos y averiguar cuál es la necesidad real que tiene el propietario con el precio.

A veces no se consigue una bajada en el precio de la cuota de alquiler, pero sí en otras cosas que afectan a la casa, como una reforma en el hogar, el arreglo de un desperfecto, no pagar la cuota de la comunidad de vecinos, tener más tiempo para pagar la cuota mensual… se trata de ser más flexible en todos los aspectos para que haya una buena conexión y relación con el propietario.

También se aconseja mirar antes otro piso por si las cosas no salen como esperamos y finalmente debemos dejar la casa de alquiler, pues podemos encontrarnos sin ninguna vivienda en un periodo de tiempo.