Transformar la nave central de una iglesia en el espacioso comedor de tu hogar, adaptar vagones antiguos de tren como mini casas, aprovechar hórreos abandonados como apartamentos turísticos o hasta reformar una estación de bomberos en desuso para hacerla habitable. Recuperar edificios históricos está de moda. Una tendencia que en los últimos años se ve impulsada por la búsqueda de alternativas inmobiliarias más económicas y por el interés en reformar viviendas para revalorizarlas.

En busca de viviendas más originales (y asequibles)

La inquietud por hallar nuevas funciones para un espacio, no obstante, no es algo nuevo. Uno de los precedentes más importantes se vivió alrededor de 1950 en Estados Unidos, cuando un grupo de artistas y bohemios empezaron a habitar fábricas abandonadas tras el final de la Revolución Industrial. Este interés en convertir naves industriales a vivienda sigue presente en la actualidad, al igual que transformar locales comerciales en hogares. A ambos casos, se les une ahora la reconversión de edificios históricos. Y los resultados son increíbles.

Vivir en una estación de tren vintage

Una de las últimas viviendas de este tipo que ha salido al mercado es una antigua estación de tren ubicada en el pueblo de Hinsdale, en el estado estadounidense de Nuevo Hampshire. Y no luce un precio descabellado: 160.000 dólares. Observando la propiedad, es complicado decidir si resulta más encantador su interior o exterior pues, tal y como indica el agente inmobiliario que se encarga de la venta, Robert Inman, el antiguo dueño era auténtico amante de todo lo relacionado con railes y vagones.

El interior de la vivienda, que dispone solamente de una habitación, podría perfectamente parecer un museo. Y es que todos los accesorios encajarían sin problemas en una exposición vintage, aunque algunos destacan más que otros. Inman explica que, durante la reforma, “se dejó intacta la ventanilla para comprar los billetes y la sala de espera, que siguen conservando su aspecto original”, explica Inman. Y añade: “lo que ahora es el porche, antes era el andén donde los usuarios se subían al tren”.

¡…o en el interior de un vagón!

Lo cierto es que la unión entre el mundo ferroviario y la vivienda no se ha visto únicamente en Estados Unidos. La empresa española Wagonstill, cuyo negocio consiste en transformar antiguos vagones de tren en hogares, se presenta como “una alternativa al inmueble”. La empresa, impulsada por Miguel Huidobro, basa sus fundamentos en “proporcionar un espacio habitable que no requiera construcción y desarrollar ilusiones consiguiendo llevar a cabo obras exclusivas”.

El proceso consta de tres pasos principales. En primera instancia, la localización de los vagones, que son subastados por Renfe por un precio que oscila entre 10.000 euros y 25.000 euros. A continuación, las piezas se restauran y acondicionan para ser habitables. Y, finalmente, se trasladan e instalan en el terreno del comprador. El precio de estas pintorescas propiedades, que tienen una superficie de 25 a 34 metros cuadrados, ronda los 50.000 euros.

100% americano: un bus escolar como vivienda

La idea de Huidobro en versión americana podría encajar con esta vivienda, puesta en venta a finales de 2018. Se trata de uno de los simbólicos autobuses escolares amarillos reconvertido en vivienda. Una mini casa de 90 metros cuadrados que dispone en su interior de habitación y cocina, además de un porche añadido en el exterior.

Una opción perfecta para los cazadores de precios asequibles, pues esta pintoresca alternativa a los inmuebles se vende por 49.900 dólares.

Un edificio mercantil del siglo XIX

Corría 1896 cuando Charles Renaud y los Hermanos Soto construyeron un edificio con el objetivo de vender aquí el mejor queso del condado de Cochise, en Arizona. Estaba situado en Pearce, una localidad dominada entonces por el negocio del oro. Con el tiempo, en la tienda también podía comprarse otros alimentos, productos secos y madera. Más tarde, también sirvió como el banco de la zona.

La propiedad, recién renovada y repleta de tesoros históricos, ahora ha salido al mercado por 984.000 dólares. En los 1.180 metros cuadrados de que dispone la vivienda encontramos una habitación, dos baños y medio, una cocina y un gran salón. El exterior ofrece más razones que invitan a la compra: un patio cercado con vistas al pintoresco desierto del sureste de Tucson, porches y edificios contiguos, como una herrería que todavía funciona.

Comprar esta casa es una idea de bombero

Otro de los edificios reconvertidos en vivienda que han salido al mercado inmobiliario en lo que llevamos de 2019 es esta antigua estación de bomberos. Una construcción que, seguro, resultaría un sueño profesional para cualquier arquitecto o decorador. Y es que todas sus características le otorgan un potencial apasionante: techos altos que antaño albergaban grandes camiones apagafuegos, una superficie de 1.160 metros cuadrados y, ¡cómo no!, las particulares barras por las que se descolgaban los bomberos y que aportan una estética especial al lugar.

La ubicación tampoco resta interés a la propiedad, situada en el barrio de Lincoln Square de Chicago. Por la vivienda, que tiene cuatro habitaciones, dos baños y medio y un aparcamiento con tres plazas, se pide 1,38 millones de dólares.

Una residencia al más puro estilo gallego

Volviendo al mercado inmobiliario español, hay otra construcción que está funcionando bien como alternativa a los inmuebles. En la actualidad, los hórreos que proliferan en los campos sobretodo de Galicia y Asturias han caído en desuso. De hecho, muchos de ellos acaban abandonados y en ruinas. No resulta extraño, entonces, que Walk&Hórreo se propusiera transformar estas obras emblemáticas en viviendas.

“Queremos hacer que los hórreos sean confortables y habitables”, explica Nacho Gías, ideólogo del proyecto. Para ello, el arquitecto apunta: “necesitamos reforzar su estructura, aislarlo térmicamente y amueblarlo”. Además, para mejorar la experiencia en su interior, Gías destaca: “nos gustaría que al menos una de las fachadas fuese de vidrio para poder contemplar el paisaje”. Aunque la idea se fundamenta en el alojamiento turístico, bien podrían igualmente funcionar como mini casas. 

Reza para poder pagar esta iglesia reconvertida

Aunque todas las construcciones reconvertidas resultan sorprendentes, hay una de ellas que destaca considerablemente. Se trata de una iglesia de Hudson, en Nueva York, que conforma una auténtica oda a los espacios abiertos. La propiedad tiene únicamente dos habitaciones y un baño y medio en una superficie que supera los 2.130 metros cuadrados.

Entre las estancias de la casa, destaca sobretodo el salón. Ubicado en la nave central de esta antigua iglesia luterana alemana, luce un suelo de madera oscura y está decorado con grandes ventanales de vidrios decorados, ménsulas ornamentadas y vigas blancas. Desde este mes de enero, la propiedad ha salido al mercado por 1,56 millones de dólares.

Sea por la búsqueda de alternativas más asequibles al alquiler o por el simple placer de habitar viviendas con historia, lo que resulta evidente es que la transformación de edificios emblemáticos en propiedades habitables es una tendencia que ha llegado para quedarse. Y está cogiendo peso en el mercado inmobiliario.