Cuando en 2010 Alexander McQueen se quitó la vida en Mallorca estuvieron de luto también. El popular diseñador de moda tenía allí una casa en Calvià, con unas vistas espectaculares a  la bahía de Santa Ponça. McQueen la adquirió en 2005 por 1’9 millones de euros. Ahora la han vendido a través de Engel & Volkers por 2’45 millones de euros.

El diseñador de moda pasaba allí largas estancias pues además tenía cerca uno de sus mejores amigos, el diseñador Sebastià Pons. Al adquirirla McQueen decidió invertir para hacer una reforma y poder adecuarla un poco más a su gusto londinense. “La villa ofrece todas las comodidades de una segunda residencia de lujo, en una excelente ubicación”, señala Hans Lenz, director general de Engel & Völkers en el suroeste de Mallorca. La mansión de 450 metros cuadrados se asienta sobre un terreno de 900 m2 y dispone de cinco dormitorios y tres baños. También tiene dos terrazas, una piscina y un amplio garaje subterráneo.

Cabe destacar que la mansión está situada en una zona de lujo, muy cerca de del exclusivo puerto deportivo de Port Adriano y de las tiendas de grandes firmas que pueblan la zona de Calvià.

Alexander McQueen ha sido uno de los nombres más relevantes de la moda de los últimos años. Eclosionó cuando sustituyó a John Galiano al frente de la marca Givenchy y desde entonces el mundo de la moda se sintió fascinado por sus atrevidas colecciones de ropa. No había pasarela de moda que se le resistiera y por eso fue nombrado varias veces “Diseñador británico del año”.