La popular cantante americana es una mujer de negocios y sabe moverse muy bien en los pantanosos terrenos del mercado inmobiliario. Tiene una mansión de 25 millones de dólares que ha conseguido que la cataloguen como “lugar histórico” (categoría que revaloriza la casa) y a principios de año se compró un apartamento millonario en Nueva York por 9’75 millones de dólares. Y ahora ha vendido una de sus mansiones en Beverly Hills por dos millones de euros (4 millones de dólares). Cuando la compró en 2012 pagó por ella 1’4 millones de euros.

La mansión en particular estaba puesta a la venda desde mayo y ha ofrecido distintas jornadas de puertas abiertas para que los interesados vieran todo el lujo que escondía la casa. De hecho, la cantante pop y country ya había vendido justo antes otra mansión en la misma calle. Sin duda, Taylor Swift tiene talante (y talento) para los negocios inmobiliarios. El comprador ha sido Nicolas Bijan Pakzad, hijo del difunto diseñador y fundador de House of Bijan (la tienda para hombres más exclusiva del mundo), Bijan Pakzad, según muestran los registros.

La mansión de la cantante cuenta con una parcela de más de 6.000 m2 y la casa ocupa una superficie de 270 m2, distribuidos en una sola planta. Se trata de una mansión del 1959, pero profundamente renovada para mantener una aspecto más moderno, luminoso y amplio.

Encontramos una sala principal con una inmensa chimenea. Desde este espacio damos al patio y al jardín privado. La casa de Taylor Swift también dispone de una cocina gourmet con buena zona de desayuno, una bodega climatizada para almacenar más de mil botellas. Luego está toda la zona exterior que cuenta con una bonita y acogedora terraza, una piscina donde refrescarse y un inmenso espacio ajardinado, con una exuberante vegetación.