La temporada de gripe está en pleno apogeo. Los gérmenes, las bacterias y los virus están en el aire y, cómo no, no se detienen en la puerta de tu casa. Si los quieres tener bajo control, aquí te presentamos un plan de limpieza saludable:

7 claves para tener tu casa sin gérmenes

1- Fregadero impecable

Si realmente quieres eliminar gérmenes, no puedes dejar que tu vajilla se acumule en el fregadero de la cocina. Los platos sucios atraen microbios y otros bichos microscópicos. Igualmente, mantén el fregadero brillante frotando con un poco de bicarbonato de sodio, agua y lavavajillas.

2- Accesorios de baño

Los grifos y desagües son utilizados con asiduidad. No hay que ser un experto en limpieza para desinfectarlos, pero sí que deben mantenerse al día con regularidad con un producto desinfectante o simplemente combinando agua y vinagre. Y si eres muy escrupuloso a la hora de secarte las manos, en vez de la toalla compartida, haz uso de toallas de papel.

3- Ropa de cama y sofá

Si las sábanas y las toallas las lavamos semanalmente, también hay que tener en cuenta los nórdicos, las fundas y las mantas del sofá por los cuales seguro que en algún momento ha pasado algún enfermo. Los muñecos de peluche también se pueden tirar en la lavadora o limpiar con un vaporizador.

4- Los armarios a punto

Los armarios a menudo se pasan por alto y, sin embargo, pueden ser un caldo de cultivo para las bacterias y las alergias. El olor corporal en la ropa, los zapatos de la calle o el polvo quedan guardados en un espacio pequeña y hermética. Usa una cesta o canasta para mantener la ropa sucia bien separada y lávala cuanto antes.

5- Entra el sol en casa

El sol puede ser la mejor defensa contra la propagación de gérmenes en el hogar. Consiste en un desinfectante natural para alfombras, ropa de cama y  almohadas. Simplemente abre las ventanas de casa y deja que entre por la ventana.

6- Quítate los zapatos

Si pudieras ver todos los gérmenes que arrastran los zapatos, seguro que te los quitarías de inmediato. Lo ideal es dejarlos a la entrada de casa y límpielos con regularidad, incluidos los cordones.

7- Lávate las manos

Suena muy sencillo, pero realmente lavarse las manos regularmente es la mejor defensa contra los gérmenes. Lo ideal es frotar durante al menos 20 segundos y luego secarse con toalla limpia o toalla de papel. Igualmente llevar en el bolso una botella de desinfectante para manos puede sacarte de más de un apuro cuando estés fuera de casa.