Cuando te enfrentas a la venta de una propiedad, surge la pregunta de si es mejor vender por tu cuenta con estrategias de marketing o contar con los servicios de una inmobiliaria. Ambas opciones tienen ventajas y consideraciones que debes tener en cuenta. En este artículo, analizaremos diversos aspectos clave para ayudarte a tomar una decisión informada.

 

Alcance y exposición:

Vender por tu cuenta puede ser una opción atractiva si tienes conocimientos en marketing y tiempo disponible para promocionar adecuadamente tu propiedad. Puedes utilizar portales inmobiliarios, redes sociales y contactos personales para generar interés en tu anuncio.

Por otro lado, una inmobiliaria cuenta con una amplia red de contactos y recursos de marketing. Pueden promocionar tu propiedad a través de su sitio web, carteras de clientes y campañas de publicidad. Esto puede resultar en una mayor exposición y alcance de potenciales compradores.

Ejemplo: Supongamos que decides vender por tu cuenta y contratar un fotógrafo profesional para tomar imágenes de alta calidad de tu propiedad. Puedes invertir alrededor de 200€ en este servicio. Por otro lado, una inmobiliaria ya cuenta con fotógrafos en su equipo, por lo que no tendrías que asumir este gasto adicional.

O imagínate que quieres hacer estrategias de marketing como la publicación de un inmueble en un portal inmobiliario de éxito: invertir en campañas en redes sociales para anunciar tu inmueble, tiene costes: pagas por clics en el anuncio o por recibir contactos. Lo mismo que publicar tu propiedad en un portal inmobiliario. Una inmobiliaria, conseguirá estos costes a un precio menor, porque tiene un número de viviendas a promocionar infinito y esto siempre baja el coste de adquisición mucho más.

 

Gestión del tiempo y esfuerzo:

Vender una propiedad por tu cuenta implica asumir la responsabilidad de todas las tareas relacionadas con la venta, desde las visitas a la gestión de la documentación legal. Esto puede requerir un considerable tiempo y esfuerzo por tu parte.

Una inmobiliaria se encarga de coordinar las visitas, filtrar a los compradores potenciales y llevar a cabo las negociaciones. También se encargan de la gestión legal y de la documentación necesaria para cerrar la venta. Esto te permite ahorrar tiempo y evitar complicaciones legales.

Ejemplo: Imagina que trabajas a tiempo completo y tienes una agenda ocupada. Vender por tu cuenta podría significar que tengas que dedicar tus fines de semana a mostrar la propiedad y responder a consultas de compradores potenciales. En cambio, una inmobiliaria se encargaría de coordinar las visitas de manera más eficiente, liberándote tiempo para tus actividades personales. Y por supuesto, la inmobiliaria tiene a agentes más especializados y expertos en saber vender los puntos clave de tu vivienda de cara al público.

 

Costos asociados:

Vender por tu cuenta puede parecer una opción más económica a primera vista, ya que no tendrás que pagar la comisión de una inmobiliaria. Sin embargo, es importante tener en cuenta otros costos que podrías asumir al vender por tu cuenta, como la contratación de servicios profesionales, la promoción en portales inmobiliarios o la impresión de materiales publicitarios.

Por otro lado, una inmobiliaria generalmente cobra una comisión que puede oscilar entre el 3% y el 5% del precio de venta. Aunque esto representa un gasto adicional, debes considerar los servicios que incluye, como la valoración de la propiedad, la asesoría legal y la negociación con los compradores.

Ejemplo: Si tu propiedad tiene un valor de 200,000€, la comisión de una inmobiliaria podría ser de aproximadamente 6,000€ a 10,000€. Por otro lado, si decides vender por tu cuenta, podrías gastar alrededor de 1,000€ en promoción y servicios adicionales como legales, notarías, etc. En este caso, tendrías que evaluar si el ahorro de la comisión compensa los gastos adicionales y el tiempo y esfuerzo invertido.

La elección entre vender por tu cuenta con estrategias de marketing o utilizar una inmobiliaria dependerá de tus circunstancias individuales y preferencias personales. Si tienes habilidades de marketing, tiempo disponible y estás dispuesto a asumir responsabilidades adicionales, vender por tu cuenta podría ser una opción viable.

Sin embargo, si valoras el alcance de marketing, la gestión del tiempo, la experiencia en negociación y la seguridad jurídica, contratar una inmobiliaria puede ser la mejor opción. Aunque implica una comisión, sus servicios profesionales y recursos pueden agilizar el proceso de venta y maximizar tus posibilidades de obtener un precio justo por tu propiedad.

Recuerda evaluar cuidadosamente los costos, el tiempo y los recursos disponibles antes de tomar una decisión. Además, investiga diferentes inmobiliarias, compara sus servicios y comisiones, y considera las recomendaciones de amigos y familiares que hayan tenido experiencias previas.