La cromoterapia consiste en una terapia que utiliza los colores para modificar el estado anímico de las personas. Partiendo de esta teoría, cada vez son más los que se inspiran en esta corriente alternativa para aplicarla en la decoración de su casa.  Si quiere saber cómo funciona, aquí te dejamos unas cuantas ideas:

Los colores cromoterapéuticos que mejor funcionan en decoración:

– Rojo

Uno de los colores más estimulantes, siempre que no se utilice con exceso. Pura  energía que está bien aplicar a modo de pinceladas en espacios sociales de la casa, como por ejemplo la cocina.

– Verde

El verde relaja, por eso en tantos centros de salud y hospitales es el color protagonista. Es muy aconsejable en dormitorios y en estudios dónde la prioridad es la tranquilidad y la calma.

– Amarillo

Color alegre y vital, funciona muy bien para decorar espacios comunes que carecen de suficiente luz natural. Con propiedades creativas y estimulantes, es el color de la juventud por excelencia.

– Naranja

El naranja es el color del buen rollo. No sólo ayuda a la comunicación, a mejorar el estado anímico y la creatividad, sino que además propicia la alimentación sana y el buen apetito.  En cocinas, salas de juegos y en espacios creativos no puede faltar.

– Azul

El azul del mar, el azul del cielo… Azul es refrescante. Un color que te invita a respirar limpieza y pureza. Ideal para lavabos, duchas y zonas antisépticas, va genial para recuperar la armonía mientras te das una ducha.

– Negro

El negro o carente de color tiene mucho misterio. Un color muy sensual,  ideal para dar toques en dormitorios de matrimonio, baños y espacios íntimos. Eso sí, sin abusar.

– Blanco

El blanco, fruto de la superposición de todos los colores, es sinónimo de pureza y claridad. Si cuando entras en tu casa quieres sentir el descanso del guerrero, este color, sin duda alguna, debe estar presente.