Muchas empresas deciden decorar la oficina en Navidad, pero también hay algunos detractores de este hecho, ya que creen que no es recomendable para los trabajadores y para la organización en sí.

Pros y contras de decorar la oficina

A favor

  • Une al equipo, haciendo que todos trabajen a la vez para decorar el espacio. Eso hace que puedan relacionarse en una situación diferente a la de cada día, y por tanto puedan conocerse mejor.
  • Crea un clima más distendido, rompe con la seriedad del día a día y en general aporta buen humor. Además, recuerda a los empleados que próximamente son las fiestas, lo que los anima y motiva.
  • Permite la creatividad, dejando a aquellos que quieran proponer ideas y encargarse de ciertos detalles. Eso hace que sientas que se les escucha, y puedan ser más creativos.
  • Aporta un estilo más cercano a la empresa, hace que todos, estén en el puesto que estén, se unan en algo y puedan sentirse parte de un equipo, incluso con los altos cargos.

En contra

Aquellos que están en contra dan básicamente tres argumentos: distrae, es poco serio y margina a aquellos con ideologías distintas. Para cada uno de estos tres razonamientos hay soluciones fáciles que pueden hacer que todos estén de acuerdo con decorar la oficina.

  • Puede distraer. Solución: Poner solamente decoración en los espacios conjuntos, en aquellos en los que no se trabaja directamente, sino que son de paso. Si alguien quiere decorar su zona lo puede hacer, pero es responsabilidad suya. Nunca incluir detalles en la mesa en que trabaja otra persona, y siempre estar abiertos a cambios que se puedan proponer para que todos estén más a gusto.
  • Puede considerarse poco serio. Solución: Cada empresa sabe la imagen que quiere dar, y debe poner la decoración en consecuencia. Igual que se hace la fiesta o cena de Navidad y la newsletter de un estilo, también se tiene que pensar en qué se quiere comunicar, tanto interna como externamente, decorando la oficina. Si es una empresa desenfadada, es normal que no quede serio. Si se pretende dar una imagen más formal se puede optar por otro tipo de detalles.
  • Se dejan de lado otras tradiciones. Solución: Ante todo, es esencial la comunicación. Que todos puedan decir lo que creen para que nadie se sienta ofendido. Si se decide decorar en Navidad se tiene que dejar que cada uno siga sus tradiciones. Eso, además, puede ser muy bueno para todo el equipo, que aprenderá a respetarse y conocerá nuevas culturas. Si la empresa lo sabe gestionar, puede ser un valor añadido genial.