Has localizado el piso de tus sueños, pero tienes que pedir una hipoteca y empiezan a surgir las dudas. ¿Me darán financiación? ¿Todo el dinero que necesito? ¿Por dónde empiezo? Aunque puede ser un proceso engorroso, cuando se va a solicitar una hipoteca es recomendable comparar las ofertas que facilitan diferentes entidades.

Cómo conseguir la mejor hipoteca

Es cierto que si se lleva a cabo con nuestro banco principal, puede ser más sencillo y no habrá que presentar tantos documentos. ¿La razón? Conocen al detalle nuestros números. Pero al tratarse de un préstamo a muy largo plazo (hasta 30 o 40 años) no está de más barajar más de una opción para intentar encontrar las mejores condiciones.

En este sentido, y para personalizar su oferta, las financieras pedirán a los solicitantes que presenten ciertos papeles a través de las cuales verán datos como su edad, el estado civil, la profesión, el tipo de contrato laboral, movimientos bancarios, otras posibles deudas. Sea como sea, para obtener el sí se han de cumplir ciertos requisitos. Expertos del comparador financiero CrediMarket detallan aquí cinco de ellos:

Disponer de suficientes ahorros para dar de entrada

El importe que conceden la gran mayoría de hipotecas que se comercializan a día de hoy no suele superar el 80% del valor de tasación o compraventa de la vivienda. Solo en casos especiales pueden alcanzar el 90%, pero rara vez llegan al 100% del precio inmueble. Por eso, a la hora de comprar uno se hace necesario tener ciertos ahorros que permitan afrontar ese importe que no cubrirá el préstamo. A modo de ejemplo, en una hipoteca media, que ronda los 128.000 euros, según datos del Instituto Nacional de Estadística, se debería aportar alrededor de 25.600 euros si esta financiara el 80% del valor de la vivienda.

Poder demostrar unos ingresos fijos y estables

Demostrar que se tiene un trabajo fijo y estable (contratos indefinidos de más de dos años y funcionarios tienen más facilidades que personas en paro o con contratos temporales) y unos ingresos recurrentes son una de las claves para que concedan una hipoteca. Para ello se tendrán que presentar algunos documentos, como el que detalla la vida laboral, las últimas nóminas, declaraciones de la renta…

Tener un nivel de endeudamiento inferior al 35%

Se trata del porcentaje de los ingresos que se va a destinar a pagar las cuotas de la financiación, ya sea una hipoteca o cualquier otro préstamo. Lo más común es que los bancos exijan que éste no supere entre el 30% y el 35% para que, una vez pagada la letra, se puedan abonar otros gastos como facturas o compras y, en la medida de lo posible, se tenga incluso cierta capacidad de ahorro.

Presentar un pasado financiero responsable

Los bancos y financieras, a la hora de conceder un préstamo también valoran que el futuro titular sea un buen pagador. Haber sido puntual siempre en los pagos de nuestras deudas y no haber estado incluido nunca en un listado de morosidad es un punto a favor.

Ser cliente de la entidad

En muchas ocasiones, si se trata de buenos clientes, con trabajos estables y responsables en sus pagos, es más fácil conseguir una hipoteca con el banco habitual. El motivo, conocen a la perfección la economía familiar del solicitante. Con todo, es recomendable comparar las opciones que nos presentan otras entidades ya que es posible que quieran competir por tener un buen cliente en su cartera.

Si bien se trata de cinco de los requisitos más importantes, puede haber más: cada entidad tiene sus propios criterios y cada perfil de cliente es diferente, motivo por el cual cumplir con ellos no es sinónimo de que se obtenga una hipoteca.