Antes de la crisis económica y del estallido de la burbuja inmobiliaria en España, era habitual que se concedieran hipotecas por un valor superior al valor de tasación (más del 100%), porque se entendía que el valor de la vivienda con el tiempo aumentaría. Con la crisis económica ha sucedido todo lo contrario, los precios han bajado, y, por lo tanto, actualmente los importes de las hipotecas no suelen superar el 70% del valor de tasación.¿Qué es una tasación?

Una tasación es una valoración objetiva que realiza un profesional (tasador inmobiliario) sobre un determinado inmueble. En base al valor de tasación de la vivienda, el banco determinará cuánto dinero nos va a prestar.

La mayoría de los compradores cuando quieren adquirir una vivienda y necesitan financiación, se dirigen a un banco, solicitan una hipoteca y es el propio banco el que se encarga de enviar a un tasador inmobiliario para realizar la valoración. Pero, existe también la posibilidad de que los compradores encarguen directamente la tasación a una entidad homologada por el Banco de España.

Por lo general, el proceso de tasación de una vivienda suele comenzar cuando el comprador se pone en contacto con un banco o con una sociedad de tasación y solicita que se realice la valoración. Le solicitarán una serie de datos y le harán un presupuesto. Una vez aceptado el presupuesto un tasador procederá a visitar el inmueble.

El tasador solicitará al propietario la nota simple actualizada (la podemos solicitar en el Registro de la Propiedad) o escritura de la vivienda y realizará una visita a la vivienda para cotejar la coincidencia de lo que consta en el Registro y en el Catastro, respecto a la realidad.

Descubre cómo tasar un piso

Un tasador lo que hace para valorar una vivienda es considerar todo lo que un potencial comprador tendría en cuenta: antigüedad del edificio, existencia de ascensor, superficie del piso y distribución del espacio, estado de conservación de la vivienda y reformas realizadas, orientación, existencia de ruidos, garaje, trastero, zonas comunes etcétera.

Una vez analizados todos los aspectos del piso a tasar, el tasador le asigna un valor para un comprador estándar. Para asignar ese valor de tasación por lo general se toma el valor de mercado, salvo que el inmueble esté sujeto a algún tipo de protección oficial, en cuyo caso el valor de tasación se corresponderá con el valor máximo legalmente establecido.

Se entiende por valor de mercado, el importe neto que razonablemente podría esperar recibir un vendedor por la venta del inmueble en la fecha de la valoración, mediante una comercialización adecuada y suponiendo que existe al menos un comprador potencial y que comprador y vendedor actúan libremente.

Como consecuencia de lo anterior, el principal aspecto que tendrá en cuenta el tasador son las ventas recientes de inmuebles de similares características al que va a tasar, el resto de criterios como la ubicación, orientación, zonas comunes, servicios etcétera, servirán para matizar ese valor que nos indican las ventas recientes en la zona.