Tener de primera mano toda la información del día con tan solo un “buenos días”, asegurarte de vestir bien preguntando al unísono “¿qué tiempo va a hacer hoy?” o reclamar la atención de tus hijos a la hora de cenar mandando un mensaje claro por toda la casa: “¡la comida está lista!”. Y todo ello sin necesidad de chillar. Así es la casa del futuro. Una realidad que está más cerca gracias al lanzamiento de los altavoces inteligentes.

¿Google Home, Amazon Echo o HomePod?

Con la llegada al mercado español del HomePod y los Amazon Echo a finales de octubre, y disponiendo del Google Home en tiendas desde el pasado mes de junio, la batalla entre los principales altavoces inteligentes ya está servida. Un producto que tiene todas las papeletas para convertirse en una de las principales compras del Black Friday, el próximo 23 de noviembre, las Navidades en diciembre y las rebajas de invierno, que comenzarán a partir de enero.

El estreno de estos dispositivos en Estados Unidos, donde se comercializan desde 2015, ha sido más que notable. Se calcula que el mismo año que salieron al mercado ya se instalaron en 800.000 viviendas del país. Y la cifra se disparó en tan solo dos años, expandiéndose hasta los 15,3 millones de hogares en 2017. Actualmente, su presencia está más que consolidada.

Según los datos de una reciente investigación llevada a cabo por Nielsen, los altavoces inteligentes tienen a día de hoy presencia en el 24% de las casas norteamericanas. Dicho de otro modo, se hallan en una de cada cuatro residencias estadounidenses.

Además, son muy utilizados por sus poseedores. Tal y como apunta el conglomerado de medios en el estudio, de lunes a viernes los usuarios invierten 65 minutos al día en interactuar con estos aparatos, mientras que el tiempo aumenta hasta los 72 minutos los fines de semana.

Altavoces inteligentes: qué son y cómo funcionan

Un momento: ¿todavía no conoces los altavoces inteligentes? Deja que te haga cuatro pinceladas sobre qué son y cómo funcionan. La principal diferencia que les hace destacar por encima de los convencionales es la posibilidad que tienen los usuarios de interactuar con ellos para, de este modo, convertirlos en asistentes virtuales.

Activándolos mediante unas palabras clave, que varían en función del fabricante, sus poseedores pueden hacerle numerosas preguntas, desde información práctica hasta cuestiones triviales, así como encargarle diferentes labores. Google Home, por ejemplo, atiende tras las palabras “OK, Google”. El HomePod de Apple lo hace tras mencionar su asistente virtual: “Oye Siri”. Lo mismo que ocurre con los Amazon Echo, quiénes se activan al llamarles “Alexa”.

Pero, ¿para qué se utilizan los altavoces inteligentes? La investigación de Nielsen señala las seis funciones principales que los norteamericanos les están dando. Escuchar música encabeza la lista con un 90%, seguida de la petición de información en tiempo real (el clima, el tráfico, la hora o las próximas citas de la agenda) con un 81% y la búsqueda de datos (trivias e información histórica) con el 75%. Completan el listado, empatadas con el 68%, el consumo de noticias, la programación de alarmas y las conversaciones por diversión.

¿Las conversaciones por diversión? Pues sí. Los usuarios pueden dialogar con estos dispositivos, aunque tan solo sea por mero entretenimiento, con el objetivo de explorar los conocimientos y limitaciones del asistente virtual. Y es que, según Nielsen, del 68% de usuarios que utilizan esta función, un 62% han adquirido el aparato en los últimos seis meses.

Todas las funciones de Google Home y Amazon Echo

Lo cierto es que los altavoces inteligentes tienen muchas más funciones, algunas desconocidas por los usuarios. Una de las más prácticas consiste en crear un sistema de comunicación interna en casa.

¿Cómo? En el caso de los Amazon Echo, disponiendo de más de un dispositivo de la familia Alexa. Por ejemplo, utilizando el Echo Plus como cerebro y conectándolo con el Echo, la versión estándar, el Echo Spot, que incluye una pantalla, o el Echo Dot, el hermano pequeño, en otras habitaciones. Gracias a ello, se pueden enviar mensajes de una habitación a la otra diciendo: “Alexa, anuncia que la cena está lista”

El Google Home también permite esta función, aliándose con un Google Home Mini, el diseño reducido. Tras decir: “OK Google, broadcast”, el asistente virtual responde: “¿qué es lo que quieres anunciar?”, momento en el que debe grabarse el mensaje: “la cena está lista”, que se mandará al resto de dispositivos conectados del hogar.

Y el listado de actividades no acaba aquí. El usuario también puede programar una rutina diaria que se repita cada mañana. Al darle los buenos días, el asistente te pone al día con información básica. De serie, los dispositivos informan sobre cuestiones como la hora, el clima en el exterior y las principales noticias que se han publicado en los medios, aunque puede añadirse otras acciones (hasta nueve en Google Home y doce en Amazon Echo) como que reproduzca tu playlist favorita o te diga cuándo tardarás en llegar al trabajo.

Pedir pizzas o un taxi con solo tu voz

Los altavoces inteligentes pueden utilizarse hasta para comprar. En el caso de Google, podrás pedirle que añada productos a tu carrito, aunque necesitarás otro dispositivo para finalizar la operación. Sí que podrás hacerlo con Amazon Echo, a través de su propia plataforma de venta o mediante las skills disponibles en español.

¿Las skills? Son funcionalidades que puede añadirse al asistente con la colaboración de terceros. Por ejemplo, enlazar tu cuenta de Cabify para pedir un coche por voz o definir un pedido en la web de Telepizza y recibirlo en casa pidiendo: “quiero Telepizza”.

Destacan otras actividades como pedir al asistente que llame a alguno de tus contactos, preguntarle información como recetas, curiosidades o para resolver dudas, entablar una conversación y hasta practicar en una segunda lengua. Sin olvidar la posibilidad de controlar otros dispositivos del hogar como las luces o el termostato, entre otros.

¿Cuánto cuestan los altavoces inteligentes?

¿Y qué pasa con el HomePod? Aunque Apple se ha sumado a la carrera de los altavoces inteligentes, muchos expertos aseguran que hasta el momento se halla por detrás de sus competidores. Y es que, a pesar de tener más potencia y calidad de sonido, funciona solo con el sistema operativo de la compañía. Es decir que usando Android, será tan solo un altavoz bluetooth convencional. Además, el sistema de Siri es más torpe y el precio se dispara. Mientras el Amazon Echo Plus y el Google Home cuestan unos 149 euros, se debe pagar 349 euros por un HomePod.

Sea cual sea, está claro que los altavoces inteligentes han llegado para quedarse. Y, según los estudios, les espera un futuro más que prometedor. Mientras este mercado mueve actualmente 2.000 millones de dólares, se espera que para 2022 alcance los 40.000 millones al año.