Si es verdad que aspectos tan importantes como las dificultades financieras, la precariedad en los sueldos y el aumento progresivo del precio del inmueble ha llevado a muchos españoles a decidirse por alquilar en vez de comprar, lo cierto es que España sigue siendo un país de propietarios que piensa que alquilar es tirar el dinero. La mayoría prefieren, si pueden, comprar. Lo consideran una inversión a largo plazo que pueden transformarse en beneficios si lo ponen en régimen de alquiler. Sin embargo, aunque la vivienda sigue siendo el plato principal del pequeño inversor del ladrillo, los locales comerciales han comenzado a despertar un gran interés debido a su alta rentabilidad.

 

La inversión más rentable

A la hora de comparar los precios de venta y alquiler de las distintas tipologías de inmueble para poder conocer su rentabilidad bruta, el local se sitúa como la inversión más rentable en todas las capitales españolas. Ningún otro producto inmobiliario da tanto margen y en tanta inmediatez. Y es por ello que muchos inversores se han subido al carro del segmento Prime High Street. Según un informe publicado por Savills Aguirre Newman, en el primer semestre del año pasado la inversión en los principales ejes comerciales del país alcanzó los 700 millones de euros. Sin embargo, no solamente los grandes hacen crecer esta demanda. Tal y como explica Alejandro Gil, Ceo de Coldwell Banker Open HomeCon la recuperación económica hemos notado un aumento en la demanda de locales tradicionales en desuso que, gracias a su bajo coste, permite al pequeño inversor disponer de un alto margen.” Y es que comprar un local, reformarlo, si es necesario, y después alquilarlo ofrece una rentabilidad media del 9,3%. Es decir, una rentabilidad superior a la que se consigue poniendo una vivienda en alquiler.

Con la recuperación económica hemos notado un aumento en la demanda de locales tradicionales en desuso que, gracias a su bajo coste, permite al pequeño inversor disponer de un alto margen.”

 

Cómo elegir el mejor local

Pero, si es verdad que comprar un local comercial conlleva, al igual que una vivienda, una inversión considerable, para poder garantizar ingresos futuros, además, necesita ser fácilmente accesible a clientes y proveedores. Es evidente que la ubicación de un local determina el precio de su venta. Sin embargo, inversores particulares que no pueden permitirse comprar en Prime High Street, están empezando a invertir en calles secundarias, donde los locales son más baratos, pero con muchas posibilidades en función del estudio de la zona y de los objetivos de la actividad comercial. Como cuenta Gil “Si, por ejemplo, en un barrio que no es comercial se detecta que hay carencia de autoservicios, una buena inversión será comprar un local económico y alquilarlo a una posible cadena de supermercados para adquirir rentas constantes. Además, los gastos de reforma correrán a cuenta del arrendatario ya que deberá adaptar el inmueble al diseño de la firma en cuestión.”

Si, por ejemplo, en un barrio que no es comercial se detecta que hay carencia de autoservicios, una buena inversión será comprar un local económico y alquilarlo a una posible cadena de supermercados para adquirir rentas constantes. Además, los gastos de reforma correrán a cuenta del arrendatario ya que deberá adaptar el inmueble al diseño de la firma en cuestión.”

Sin embargo, aunque un buen estudio de la demanda y la oferta comercial en un lugar es imprescindible a la hora de que un local abierto al público triunfe, lo cierto es que el desarrollo progresivo de los ecommerce ha proliferado el número de locales vacíos en las principales capitales. Si a esta desestificación comercial le sumamos la subida imparable de los pisos, la transformación de local a vivienda en una solución que cada día gana más adeptos.

 

Transformar local en vivienda

Antiguos comercios que de primeras no tiene mucha salida y el precio del metro cuadrado es muy barato, son comprados por inversores particulares que lo transforman en lofts de diseño y obtienen un alto margen de beneficio al ponerlo a la venta como vivienda. Sin embargo, tal como apunta el Ceo de Coldwell Banker Open Home “Para poder vender tu local como vivienda debes tenerlo todo en regla. Aspectos básicos como tener en cuenta la altura mínima, los metros cuadrados, los bajantes, el agua, la electricidad, el gas, la salida de humos… En definitiva, debe disponer de la cédula de habitabilidad.” Por ello, antes de comprar, es necesario asesorarse profesionalmente sobre las posibilidades del local y tener en cuenta que al coste del local hay que añadirle la redacción del proyecto técnico y dirección de obra, las tasas, licencias y la ejecución de las obras.

“Para poder vender tu local como vivienda debes tenerlo todo en regla. Aspectos básicos como tener en cuenta la altura mínima, los metros cuadrados, los bajantes, el agua, la electricidad, el gas, la salida de humos… En definitiva, debe disponer de la cédula de habitabilidad.”

Una vez el inversor ha transformado el local en vivienda en correctas condiciones, compradores no le faltarán. Y es que cada día son más los usuarios que se decantan por este tipo de inmueble. Individuos que no pueden acceder al precio de una casa, profesionales liberales que buscan combinar oficina y hogar en el mismo sitio, personas con problemas de movilidad, jóvenes familias que prefieren espacios amplios y abiertos, personas de la tercera edad que no pueden subir escaleras… Sin embargo, normalmente, tal y como explica Alejandro Gil, estas inversiones son de compraventa. “Con las licencias vacacionales congeladas al propietario no le interesa arrendar. Al no poder sacarse la licencia de alquiler turístico, no puede alquilar por semanas y recuperar, así, su inversión en muy poco tiempo. En su contra, con la nueva ley de Arrendamientos urbanos que promulga el contrato mínimo de cinco años, los beneficios a recuperar son mucho más lentos y el riesgo de sufrir impagos u otros problemas, son mucho mayores.”