A partir de 2015 el mercado inmobiliario se encuentra en pleno proceso de normalización con precios estables que presentan un excelente panorama de negocios para 2016 después de años de penurias.

 

Hoy, invertir en inmuebles ha dejado de ser un negocio exclusivo de los grandes fondos tanto nacionales como internacionales y pasa a ser una atractiva inversión para el pequeño y mediano inversor gracias a la apertura del crédito por parte de los bancos. Así, este tipo de inversores vuelve a tener capacidad de compra.

 

Sin embargo, a pesar de que merece la pena invertir en ladrillo, hoy en día existen ciertas recomendaciones para realizar una inversión inmobiliaria exitosa:

 

Lo primero es realizar una inversión meditada antes de comprar, esto se traduce en ser racional y analizar la rentabilidad futura teniendo en cuenta el precio. Ver si se trata de un inmueble adecuado y con demanda de alquiler en la zona donde se encuentra. Una inversión en vivienda residencial siempre será más rentable que aquella que se hace en oficinas o locales comerciales en ciudades pequeñas. Por eso es importante escoger una zona con perspectivas de revalorización en el futuro.

 

Si la compra es de una vivienda antigua, el precio de compra debe ser los suficientemente bajo y la reforma no debe tener un coste considerable para que sea posible obtener la rentabilidad deseada.

 

Se recomienda consultar varios bancos y siempre negociar para conseguir el mejor crédito del mercado. Ahora mismo es uno de los mejores momentos para obtener un crédito hipotecario a condiciones ventajosas con bajo tipo de interés.

 

En cuanto a la rentabilidad, el producto inmobiliario que menos ganancias ofrece en la actualidad son los garajes, mientras que la rentabilidad de las viviendas varía según las ciudades de España. Los locales comerciales representan hoy la mejor inversión lo mismo que las oficinas, aunque en este último caso también depende de la ciudad.

 

Tras varios años de crisis económica en España la inversión en ladrillo vuelve a ser una alternativa de negocio atractiva sobre todo por una variada oferta de crédito hipotecario a bajo interés. Ni fondos, ni renta fija ni bolsa, en su mayoría el español más conservador busca invertir sus ahorros en ladrillo y por ahora parece que esto ha vuelto a representar un buen negocio.