Un informe de Gesvalt da a conocer cómo ha ido 2021 en cuanto a vivienda y dibuja un mapa para 2022, que parece favorable, pero con algunos temores que deben tenerse en cuenta.

En general apunta que el residencial inicia el año con unos muy buenos datos de cierre del ejercicio 2021. Sin embargo, en un escenario tan cambiante como el actual, debe mantenerse  alerta a las posibles modificaciones, tanto legislativas como de preferencia de la demanda.

Así el informa vaticina que puede haber cifras de compraventas e hipotecas parecidas al aumento experimentado en 2021 también para 2022, pero aspectos como la nueva Ley de Vivienda o la reducción de la financiación a promotores por parte de las entidades de crédito podrían afectar a la evolución futura en el corto y medio plazo.

Los precios

La consultora analiza que, durante el cuarto trimestre de 2021, el precio de la vivienda en nuestro país mantiene la senda de crecimiento, con un aumento interanual del 3,7%; arrojando un unitario de venta de 1.449 €/m². Consideran que este incremento es una respuesta a las contracciones que han observado en otros trimestres anteriores, estimando probable una estabilización del precio de la vivienda a lo largo de 2022.

La buena estabilidad para 2022, en peligro por la Ley de la Vivienda o la reducción de la financiación a promotores

Si bien establecen que hay que estar atentos a otros factores como la inflación, el aumento del coste de la construcción o la posible escasez de algún tipo de suministro pueda afectar a la evolución del precio de la vivienda durante el próximo año.

Demanda de alquiler

Entre las tendencias de este 2022, aparece una relevancia importancia a la demanda del alquiler. Esto es atribuido, según Gesvalt, a varios factores, como la recuperación del mercado laboral, lo que puede provocar un aumento en la emancipación de los jóvenes. Este hecho puede hacer que este colectivo se incorpore a la demanda de vivienda en alquiler, y en menor medida a la demanda de compraventas.

Si además hay un escenario de tipos de interés muy bajos, algo previsible, ya que el BCE los ha mantenido así en su última actualización, es posible que veamos volúmenes de actividad superiores a los de 2021.

Además, dan a conocer que la demanda de vivienda alquilada por parte de los inversores crezca, ya que los bajos tipos de interés van acompañados de un escenario de inflación. Finalmente, si las condiciones sanitarias lo permiten, el incremento del turismo podría provocar un incremento de las viviendas destinadas al alquiler vacacional, y con ello se reduciría la oferta de vivienda en alquiler en algunos territorios, incrementándose así las rentas.

Beneficios de las ayudas

Hasta 2023, España recibirá 60.000 millones de euros en subvenciones, y hasta 80.000 millones en préstamos de los fondos europeos Next Generation. De estas cantidades, unos 5.800 millones se destinarán a la rehabilitación de medio millón de viviendas. Esto, según Gesvalt, ayudará a reactivar y mantener la buena salud que el mercado inmobiliario ha demostrado durante esta crisis.

Esto impulsará a modernizarse y a adaptar la actividad de muchas empresas en materias como la eficiencia energética, la modernización y la automatización de parte del proceso constructivo, con el objetivo de reducir su huella de carbono.

Por la aparición de estas ayudas, además, este informe da a conocer que hay nuevos modelos de negocio hasta ahora tímidamente desarrollados, como la rehabilitación de edificios. Para conseguir todo esto es importante la colaboración de todos los agentes públicos y privados, en especial, para paliar la actual pobreza energética.

Un posible impacto de la nueva Ley de Vivienda

El impacto de la nueva Ley de Vivienda, que ya se ha aprobado por el gobierno, es todo un reto tal como vaticina el informe sobre este mercado de la consultora Gesvalt. Establece que, aunque a priori la afectación de la misma no parece que vaya a ser generalizada, ya sea por cuestiones de gobernanza de las autonomías o por las propias condiciones fijadas en la ley para la determinación de las “zonas tensionadas”; será necesario analizar aquellos mercados locales en los que si se aplique para analizar como interfiere con la evolución natural de los precios.