Terminado 2021, hacemos balance y tenemos ya el punto de mira sobre 2022. Los expertos vaticinan un cierre de año positivo, mejor que 2020, y un año que entra también movido, con un aumento de demanda en la compraventa de viviendas y nuevos desafíos. ¿Cuáles son los retos que marcarán el sector inmobiliario en 2022?

Nueva ley de vivienda

Está previsto que la nueva ley de vivienda se apruebe durante 2022. Ahora bien, con ella hay muchos retos abiertos que es preciso que se aclaren bien. Desde el blog de los consultores inmobiliarios de Forcadell destacan diversos aspectos como la posibilidad de los ayuntamientos de aplicar un recargo del 150% en la cuota del IBI, para incentivar a la puesta en marcha del inmueble. Para Forcadell, este recargo choca con el derecho a la propiedad y alerta de que muchos propietarios no ponen los pisos en alquiler por la desprotección jurídica ante los impagos y ocupaciones.

Para Iñaki Unsain, personal shopper inmobiliario y presidente de la Asociación Española de Personal Shopper Inmobiliario (AEPSI), la ley es también un reto para el sector de la vivienda de lujo, sobre todo causará impacto en cuanto a inversión se refiere, ya que disminuirá el interés de las grandes carteras internacionales que compran para alquilar debido a la limitación del precio del alquiler en zonas tensionadas.

Los fondos europeos

Muchas empresas están esperando los famosos next generation o fondos europeos que marcarán también 2022. En este marco, Unsain cree que es necesario que la Administración sepa gestionar bien esta ayuda, ya que supondrá un gran impulso para crear un parque inmobiliario más sostenible y digital.

Los retos que marcarán el sector inmobiliario en 2022

Desde la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Catalunya (AIC) afirman que una proporción importante de este presupuesto va a destinarse a la regeneración de barrios y a la rehabilitación de edificios, y por esto el sector debe aprovechar estos fondos para avanzar en materia de sostenibilidad y acercarnos a los objetivos de descarbonización en los edificios para el año 2050.

Y para esto es necesaria una colaboración fluida entre las administraciones públicas y el sector privado, además de una regulación normativa clara y bien definida.

Seguir con la transformación digital

El porvenir del sector inmobiliario pasa por la inversión en innovación y la integración de la disrupción digital en el conjunto de la industria. En este contexto, el objetivo de esta transformación debe poner el foco en enriquecer la experiencia del cliente y mejorar la calidad de los servicios ofrecidos por los distintos agentes implicados en la profesión.

AIC señala que las proptech son herramientas de transformación del sector inmobiliario, pues ha supuesto una bocanada de aire fresco para el sector y, sin lugar a duda, ha venido para sacudir el modelo de negocio actual.  En este sentido, resaltan la importancia de que las empresas más conservadoras del sector no se queden atrás y aprovechen las oportunidades que ofrece la tecnología para ser más ágiles y eficientes.

Los retos que marcarán el sector inmobiliario en 2022

Por lo que es imprescindible que se fomente una economía colaborativa que fusione el conocimiento tecnológico que tienen las startups con el expertise constatado de las inmobiliarias tradicionales.

En Forcadell, según su web, están esperanzados que el próximo año sea el de la completa recuperación del sector y el de la vuelta a la normalidad. Y para esto seguirán apostando fuerte por la transformación tecnológica del sector buscando la eficiencia.

Para ellos la innovación en el sector es clave y no solo se trata de construir nuevos y mejores inmuebles, todos los servicios inmobiliarios tienen que cambiar ganando más eficiencia y ofreciendo nuevas soluciones a las nuevas necesidades de la sociedad, sobre todo en la administración y gestión de inmuebles.

Sostenibilidad

Unido a los fondos europeos, un artículo de Forbes destaca que el sector inmobiliario es responsable del 20% de la huella mundial, de la cual la mitad se produce en el subsector residencial, en las viviendas, por lo que el gran reto de la sociedad y del sector medir la huella de carbono de nuestros edificios.