El sector inmobiliario español se encuentra en pleno cambio de ciclo, al converger dos circunstancias preocupantes para el sector, la inflación, que se acerca ya a los dos dígitos y las subidas de tipos, que sitúan al Euríbor cerca del 3%. Por esto, conviene analizar si los inversores siguen comprando, qué compra el inversor , si sigue apostando por el país y ¿dónde lo hacen?

Iñaki Unsain, personal shopper inmobiliario de referencia en Barcelona, recomienda invertir con vistas al futuro y a obtener una rentabilidad mayor en el contexto actual.

Por su parte, Jesús Reglero, director del Máster en Dirección Financiera de OBS Business School, prevé una contracción de la demanda al existir un esfuerzo financiero superior y una exigencia de mayores rentabilidades por parte de los inversores.

Pese a la incertidumbre, Unsain considera que todavía es un buen momento para invertir, pues defender los ahorros conseguidos con un enfoque bien medido y sensato es posible.  “Es en momentos como el actual en los que el inmobiliario destaca como valor refugio; ya que invertir en vivienda durante periodos de recesión supone una oportunidad excelente para conseguir buenas oportunidades y obtener ganancias a largo plazo”, añade.

Los extranjeros compran más que en 2021

En esta línea, desde Idealista afirman que tanto el clima como las buenas comunicaciones y unos precios de la vivienda más asequibles que en otros países europeos están haciendo de España el destino perfecto para que miles de extranjeros quieran comprar una casa. Aunque británicos, alemanes y franceses son los compradores más numerosos, las operaciones protagonizadas por holandeses, noruegos e irlandeses se han duplicado en el último año, según los notarios. Por lo que el inversor sigue pensando en el país a la hora de comprar una vivienda.

Comprar cuanto antes: inversor pequeño

Con una inflación elevada, cada día que tengamos nuestros ahorros en el banco estos están perdiendo su valor y ante la previsión de que nos enfrentamos a un largo periodo de inflación, las viviendas subirán de precio. Esto nos indica que lo más rentable, especialmente para el pequeño inversor, es intentar comprar cuanto antes, pero siempre analizando bien el mercado.

Unsain destaca que “el activo más demandado es una vivienda pequeña con ascensor, de 40-50 m2, con 1-2 dormitorios y situada en zonas de alta demanda de alquiler y largo recorrido de revalorización”.

¿Qué considerar antes de invertir durante una recesión?

Los inversores deben actuar con cautela; y por ese mismo motivo es muy importante no comprometer la seguridad financiera y evitar que haya riesgo de morosidad.

Unsain ve que el mercado generalmente se vuelve volátil durante una recesión. La venta de sus activos cuando el mercado cae podría perjudicar a su crecimiento a largo plazo al vender con pérdidas en lugar de esperar a que se recupere. Por ese motivo es importante esperar entre 5 o 10 años para venderlas.

Además es de destacar que el pequeño inversor pone el punto de mira en ciudades como Madrid, Barcelona y las zonas costeras. Pero hay más destinos. Puesto que la compra de vivienda como inversión en la ciudad de Valencia supone el 29,7% de las operaciones de este año, en línea con el dato de 2021 (30,6%), según nombran en Tecnocasa. Muchos de estos pequeños inversores compran una vivienda con el objetivo de ponerla en el mercado del alquiler.

Lázaro Cubero, director de Análisis del Grupo Tecnocasa, destaca la ‘buena rentabilidad bruta del alquiler en Valencia’. Así, con un inmueble en alquiler en la ciudad se puede obtener una ‘rentabilidad bruta anual del 7,6%’.

El tiempo necesario para recuperar la inversión en el inmueble, es decir, el número de años necesarios para recuperar el precio de compra de la vivienda con el importe anual obtenido del alquiler ronda los 13 años (158 meses).

Como hemos apuntado, la costa también es de fuerte interés para el pequeño inversor. En Tecnocasa informan que la compra de vivienda como inversión en la ciudad de Alicante supone el 32,3% de las operaciones de este año, 3,3 puntos más que en 2021 (29%). Muchos de estos pequeños inversores compran una vivienda con el objetivo de ponerla en el mercado del alquiler.

Mientras que también destacan que la compra de vivienda como inversión en la isla de Tenerife supone el 27% de las operaciones de este año, 6,5 puntos más que en 2021 (20,5%). El pequeño inversor (92,3%) paga mayoritariamente al contado (80,8%), tiene entre 25 y 44 años (38,5%), es de nacionalidad española (61,5%), trabaja como autónomo (54,2%) y cuenta con estudios universitarios (46,2%).