Según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para este año 2019, la política de vivienda dispondrá de 679 millones de euros. Si lo comparamos con el ejercicio anterior el cual contaba con un presupuesto de 481 millones de euros, consiste en un aumento del 41%.

Desde el Gobierno se presenta el Plan Estatal de Vivienda 2018-2021 como un importante esfuerzo por adaptar la política de vivienda a las dificultades actuales por acceder a una vivienda digna y a las necesidades de la sociedad en general.  Es por ello, que el plan focaliza todos sus esfuerzos en fomentar el alquiler y la rehabilitación, en la regeneración rural y urbana y en ayudar especialmente a las personas objetos de desahucio y en garantizar la accesibilidad universal.

Destinación del presupuesto final

Del presupuesto final se destinarán 410 millones de euros a subvencionar planes de viviendas, 80 millones de euros al subsidio de préstamos y el resto, 137 millones de euros, al “plan 20.000 viviendas” en donde se pretende ampliar el parque de viviendas protegidas.  Además, se tendrá en cuent aun apartida par ala remodelación de los barrios y la intervención de la rehabilitación patrimonial.

Primeros cambios en el Plan Estatal de Vivienda

Si comparamos en nuevo plan respecto al que se aceptó el año pasado, hay una serie de modificaciones importantes:

  • Se otorgan ayudas al alquiler a beneficiarios que abonen una renta de hasta 900 euros al mes (300 euros más que en el anterior plan).
  • Se incorpora programa de ayuda a las personas vulnerables en situación de desahucio.
  • Se reforma  la regulación de los contratos de arrendamiento de vivienda con periodos de cinco años, potenciando las obras de mejora de la accesibilidad y más garantías en el procesamiento del desahucio en hogares vulnerables.
  • Aunque la Renta Básica de Emancipación (RBE) se suprimió en 2011, se conserva en aquellos colectivos a los que se les reconocía con anterioridad.