Las grandes ciudades siempre tienen barrios más oscuros, más dejados, zonas que han quedado en desuso por su ubicación urbana y que los peatones evitan pues terminan siendo sitios inseguros. Estamos hablando sobre todo de pasos subterráneos, de caminos que corren por debajo de autopistas o vías de tren. Las ciudades crecen y las infraestructuras mutan y muchas veces carreteras que antes eran muy transitadas se abandonan, se olvidan. Igual que sus vecinos.

Esto sucede no sólo en España, sino en todo el mundo. Pero desde ya hace unos cuantos años muchos estudios de arquitectura y con la ayuda de algunas administraciones sensibles diseñan proyectos de revitalización urbana para que estos puntos oscuros e inseguros vuelvan a rebrotar y a ser conquistados a plena luz del sol por sus ciudadanos. Algunos de estos proyectos urbanísticos internacionales revitalizadores han terminado siendo reconocidos tanto por la ciudadanía como por el sector. Los cinco ejemplos siguientes hasta son, hoy en día, una atracción turística.

High Line en Nueva York

Es el auténtico referente de proyector urbanístico regenerador de un espacio muerto y en el que muchos otros se reflejan. Se trata de un parque de más de 2 km que recorre el barrio de Chelsea. El High Line se trata de una antigua vía de tren por la que pasaban trenes de mercancías. Pero cuando llevaba ya unos cuantos años abandonadas y empezaba a ser una zona peligrosa, los vecinos decidieron asociarse y con el diseño de los estudios James Corner Field Operations, Diller Scofidio + Renfro y Piet Oudolf levantaron este parque urbano que actualmente es una de las maravillas que la ciudad de Nueva York ofrece.

The Bentway en Toronto

Es una de las operaciones urbanísticas de cuño nuevo (inaugurado el pasado enero) que más está dando que hablar. The Bentway consiste en un recorrido de usos múltiples de 1’75 kilómetros de longitud. Se trata de la recuperación de una antigua carretera que pasaba por debajo de la autopista Gardiner. Cuenta con 55 áreas cívicas separadas al aire libre conocidas como “salas”, que alberga actividades tales como mercados de agricultores, jardines, teatros de espectáculos y salas de exposiciones. Pero sin duda uno de los usos más recurrentes para la ciudadanía de Toronto es el sendero para ir con patines y para patinar sobre hielo en invierno.

Schoeneberger Sudgelande Nature Park en Berlín

En Berlín también tienen esta conciencia urbanística que trata de revitalizar zonas en desuso. La antigua estación de maniobras de Tempelhof llevaba ya años abandonada y el bosque se había “comido” las 18 hectáreas de vías que recorrían. Pero en 1999 la administración decidió adaptar la zona, limpiar el aspecto dejado y salvaje, pero manteniendo el difícil equilibrio entre naturaleza e infraestructuras modernas olvidada. Actualmente es un espacio muy visitado donde puedes ver edificios antiguos como el Brückenmeisterei o el antiguo pabellón de locomotoras, sitio ideal para hacer todo tipo de eventos culturales.

Koganecho Center en Yokohama, Japón

Este es un caso manual de revitalización de una zona asolada por la delincuencia, la drogadicción y la prostitución. En esta zona de Yokohama, debajo de la autopista Keihin, en 2008, se levantaron dos estudios de arte y se llevó a cabo el Bazar Koganecho. Actualmente esta zona está siendo ocupada por artistas que utilizan numerosos espacios y estudios construidos debajo de las vías del tren Keykiu. Sin duda una revitalización que está dando mucho que hablar tanto en el sector cultural como urbanístico.

Cheonggyecheon en Seúl

En Seúl, el arroyo de Cheonggyecheon, con 5’8 km de longitud fue abandonado durante muchos periodos, fuera por la ocupación japonesa o por la Guerra de Corea, fue una zona oscura, dejada, con muchos periodos de insalubridad, pero en 2003 y con el esfuerzo del alcalde de entonces, Lee Myung-bak, se inició un proyecto para eliminar la carretera y restaurar el arroyo. El resultado es un parque de cinco kilómetros de extensión que ha significado la transformación de toda una zona y un éxito en renovación urbana y embellecimiento. Se purificaron las aguas, se creó un hábitat natural y en él volvieron ciertas especies de peces, aves e insectos. Con el proyecto de renovación urbana de Cheonggyecheon se revitalizó todo el centro de Seúl, a través de distintas actividades económicas y culturales.

En todo el mundo hay muchos otros proyectos urbanísticos que, siguiendo la estela de estos ejemplos, tratan de revitalizar estos pasos oscuros, estas grandes áreas olvidadas e inseguras. En España se hizo un trabajo espectacular en la ría de Bilbao, con la construcción del Guggenheim como joya de la corona; o en el río Turia, en Valencia, desde donde se levanta, rodeada de parques y campos deportivos, la Ciudad de las Artes y las Ciencias, entre otros ejemplos. Pero aún hay muchos proyectos urbanísticos revitalizadores que seguro que se deberían hacer. La ciudadanía lo demanda.