La sostenibilidad en el sector de la construcción no es un hype. No es una moda que dentro de unos años habremos olvidado o que nos referiremos a ella con cierta nostalgia. La construcción o rehabilitación de los edificios deben contemplar la sostenibilidad en todos sus procesos. Si cumplen una serie de requisitos estos edificios obtendrán un certificado de sostenibilidad que significará que es un edificio pensado y construido “para el máximo ahorro energético y de agua, para minimizar la cantidad de residuos generados, para mejorar el confort de los usuarios, etc”. Son palabras de Nicolás Bermejo, adjunto a la dirección de Marketing de Saint-Gobain Isover Ibérica. Esta empresa es líder mundial en soluciones innovadoras y sostenibles para el hábitat, así como en la fabricación en materiales aislantes. Además es una de las empresas que acreditan la sostenibilidad de los edificios según los certificados LEED, BREEAM y VERDE.

Beneficios que aporta un certificado de sostenibilidad

Un edificio es un elemento que por sí mismo gasta mucha energía. ¿No gasta agua un edificio? ¿No genera residuos un edificio? ¿No consume electricidad un edificio? Por eso desde hace ya años arquitectos, constructores, ingenieros, paisajistas y muchos otros saben que hay que lograr la máxima sostenibilidad posible en la construcción de nuevos edificios pensando en todo el ciclo de vida del edificio. Por eso todos los actores implicados deberán desarrollar “distintos esquemas de certificaciones de sostenibilidad que integren todos los requisitos para que un edificio sea sostenible desde una óptica integral”. Según Bermejo, estos criterios vendrán categorizados según “localización y trasporte, materiales sostenibles, uso del suelo, eficiencia en el agua, uso eficiente de la energía, salud y bienestar, etc.”. Luego cada categoría deberá cumplir unos prerrequisitos y unos créditos con los que ganará puntos para la obtención del certificado. De esta forma un edificio sostenible es aquel que en todas las etapas de su ciclo de vida “contribuye en la mejora del confort y el bienestar de los ocupantes, minimiza el consumo de recursos naturales, reduce el impacto ambiental y mejora la viabilidad financiera del proyecto”.

Estos certificados de sostenibilidad, pero, precisamente no se otorgan a discreción y no hay ninguna obligación por parte de la Administración a que se construyan estos edificios bajo este prisma. Así pues, que un edificio obtenga un certificado de sostenibilidad es un plus y lo eleva por encima de la media de construcciones del país. En el mercado mundial existen actualmente 46 metodologías o sistemas para evaluar la sostenibilidad de la edificación, reconocidas por la Asociación Internacional World GBC” comenta Bruno Sauer, director de GBC España. La World Green Building Council es una asociación mundial que agrupa todos los agentes del sector de la edificación bajo el objetivo de transformar el mercado hacia una edificación más sostenible. Esta asociación está constituida por miembros de múltiples países y Bruno Sauer es el representante español del comité de dirección del WGBC. GBC España promueve las bondades de los distintos certificados de sostenibilidad que hay en el mercado y ha creado su propio certificado, el VERDE. Este certificado, implementado desde el 2007, es considerado como el oficial español, aunque hay muchos más que se pueden otorgar, como el LEED y el BREEAM.    

¿Qué es el certificado de sostenibilidad LEED?

LEED significa Liderazgo en Energía y Diseño Ambiental (Leadership in Energy and Environmental Design). Este certificado evalúa “la sostenibilidad de los edificios valorando su impacto en distintas categorías: Localización y Transporte (LT), Parcelas Sostenibles (PS), Eficiencia en Agua (EA), Energía y Atmósfera (EyA), Materiales y Recursos (MR), Calidad Ambiental Interior (CAI), Innovación (IN) y Prioridad Regional (PR)” comenta el representante de Saint-Gobain Isover Ibérica.

Para obtener el certificado LEED se deben evaluar todas estas categorías

¿Qué es el certificado de sostenibilidad BREEAM?

El certificado BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method) es un método de evaluación y certificación de la sostenibilidad de la edificación, desarrollado por la BRE (Building Research Establishment) en Reino Unido. Categorías que se analizan en esta certificación son: Gestión (GST), Salud y Bienestar (SyB), Energía (ENE), Transporte (TRA), Agua (AG), Materiales (MAT), Residuos (RSD), Uso del suelo y ecología (USE), Contaminación (CONT) e Innovación (INV).

El certificado BREEAM implementado en el Reino Unido

¿Qué es el certificado de sostenibilidad VERDE?

Las diferencias entre el certificado VERDE, de implantación 100% española, y los otros dos son principalmente de metodología. “VERDE es fundamentalmente prestacional. Esto quiere decir que preestablece los objetivos a lograr en la edificación, utilizando indicadores como kwh de energía, toneladas de CO2 emitido y m3 de agua” explica Bruno Sauer. Además VERDE es una herramienta que evalúa el impacto ambiental durante todo el ciclo de vida del edificio (50 años por normativa). “De esta forma, el resultado de VERDE nos indicará cuánta energía y agua por ejemplo hemos ahorrado respecto un edificio estándar en España. O cuántas emisiones de CO2 hemos dejado de emitir, o cómo preserva el edificio la salud de los usuarios”. Según el director de GBCE, el certificado VERDE incide tanto en el ahorro energético como en la salud del usuario del edificio, tal como se especifica en el gráfico.

Comprativa de ahorro de los edificios con cetificado VERDE frente a los edificios tipo

Certificados de sostenibilidad para cualquier edificio

Estos certificados de sostenibilidad se aplican en cualquier tipo de edificio: viviendas, oficinas, hoteles, locales comerciales, unifamiliares, equipamientos… Tanto obra nueva como rehabilitación. Aquel que pida un certificado de sostenibilidad quiere saber por ejemplo “sobre la calidad de aire en el interior de tu edificio, o sobre la reducción de consumo energético”, valores que posicionan tu edificio de una manera diferente en el mercado. De hecho la percepción de la calidad de estos edificios es importante en un mercado cada vez más concienciado en la sostenibilidad y el ahorro energético. “Existen distintos estudios que muestran que otro de los aspectos que destaca es la percepción de los propietarios de los edificios. Los edificios que han obedecido a criterios de sostenibilidad se revalorizan un 7% respecto a los edificios tradicionales” destaca Bermejo de Saint-Gobain Isover Ibérica.

Todos estos certificados de sostenibilidad tienen unos procesos complejos que hay que cumplir desde la etapa inicial del proyecto, en el diseño y la construcción, implicando a todos los actores. “El proceso de certificación se realiza a través de asesores acreditados que actúan asesorando los proyectos, para la obtención de la certificación” comenta Nicolás Bermejo. Sea cual sea el certificado de sostenibilidad que se deba emitir, el proceso tendrá las siguientes fases:

La obtención de estos certificados pero tienen un coste. En el caso del VERDE, hay que pagar una tasa fija el registro, que depende del tipo de edificio, y oscila entre los 250 y los 450 €, y las tarifas de certificación que están en función de la superficie del inmueble.

Percepción de la sociedad sobre los certificados de sostenibilidad

¿Pero realmente hay conciencia sostenible en el sector de la construcción? Cada vez más, todos los agentes profesionales que intervienen en la edificación son más conscientes de que hay que aplicar medidas de sostenibilidad en todos los procesos. Pero hay que admitir que en otros sectores, como el de la automoción, priorizan más la eficiencia energética que en éste. “Al usuario final no se le da información sobre el consumo de los edificios y es algo que hemos interiorizado como “normal”, ¿alguien se imagina hoy que un fabricante de automóviles no nos diera la información sobre el consumo de un vehículo que vamos a adquirir?” resume acertadamente Nicolás Bermejo.

La sociedad española en líneas generales desconoce la existencia de estos certificados de sostenibilidad. Muchos los confunden con los certificados energéticos que deben estar en cada casa. Bruno Sauer  avisa “el certificado energético informa solo sobre el aspecto energético y la energía que consumo para el uso del edificio. No informa sobre cuánta energía se ha consumido para su construcción, sobre el consumo de agua en uso, o sobre si los materiales son saludables”. De todas formas haciendo números vemos que el sector está cada vez más interesado en conseguir un certificado de sostenibilidad VERDE. “En 2017 se ha duplicado el número de certificados de VERDE en España si comparamos con 2016, y según nuestras estimaciones en 2018 vamos a doblar los metros cuadrados certificados respecto a 2017”. Aun así estamos lejos aún del comportamiento de países europeos como Holanda, Alemania y Suecia. La crisis sufrida no ha ayudado a la implantación de estas metodologías. Pero ya hay muchas entidades públicas que promueven las “evaluaciones ambientales” de algunos edificios. Un buen ejemplo está en Asturias, donde “la Consejería de Educación está solicitando VERDE para los colegios que construye o rehabilita”, según comenta Sauer.

De hecho, GBC España trabaja activamente para transformar el mercado y, a través de reuniones con la Administración, participan en procesos de consulta pública, en mesas consultivas, etc. La edificación sostenible tiene ya un lugar en la Agenda Urbana Europea y Española, y se nota en distintas aplicaciones: “bonificación en autorizaciones, consideración en procesos de evaluación de impacto ambiental, reducción de impuestos para los mejores resultados, bonificar el IBI, las tasas de consumo de agua…

Obtener un certificado de sostenibilidad, sea el LEED, el BREEAM o el VERDE, no es fácil, tiene un coste, pero otorga distintos beneficios para aquel que lo obtiene. Según el director de BGCE “Hay varios tipos de beneficios, a corto plazo un incremento en la venta o alquiler de inmuebles y, a largo plazo, los ahorros que se consiguen durante la gestión del edificio”. Sauer sabe a ciencia cierta que hay edificios certificados “con VERDE que se venden un 8% por encima de viviendas similares porque el comprador sabe que en el uso y el mantenimiento de su edificio van a pagar menos y, además, que opta a un edificio más saludable y más responsable con el medio ambiente”. Para el comprador pero no debe ser visto como un sobrecoste, sino como una inversión en salud, comodidad y ahorro energético. La tendencia nos lleva hacia allí, un futuro con edificios y casas 100% sostenibles.