La mayor concienciación sobre la calidad del medio ambiente y la búsqueda de nuevos modelos de movilidad más sostenibles han convertido el coche eléctrico en un transporte más propio del presente que del futuro. Con este propósito han surgido en los últimos años varios proyectos en las principales ciudades españolas y este 2018 se han iniciado diferentes ensayos con éxito.

Desde el pragmatismo del coche eléctrico compartido, proporcionado por las empresas del llamado carsharing, hasta la incorporación de autobuses eléctricos a la flota de transporte público municipal, los vehículos eléctricos han ido ganando terreno a los combustibles fósiles.

Aprender nuevos valores de movilidad urbana

Uno de los puntos claves que garantizará el éxito del coche eléctrico es la concienciación de la ciudadanía sobre la necesidad de hallar nuevas soluciones de movilidad urbana, con la idea de reducir la demanda de recursos naturales para energías no renovables y evitar las emisiones de dióxido de carbono en la atmósfera. Y en este sentido rema un proyecto iniciado el pasado septiembre en Barcelona.

La ciudad condal está siendo partícipe, junto con otras cinco localidades europeas, de los primeros pasos del MUV [Mobility Urban Values], una acción de investigación e innovación financiada por la Comisión Europea. La iniciativa tiene el objetivo de aumentar la concienciación ciudadana sobre la calidad del entorno urbano donde reside para promover un cambio hacia opciones de movilidad más sostenibles y saludables.

Para cumplir este propósito, se han iniciado programas pilotos en los barrios de Buitenveldert en Ámsterdam, Sant Andreu en Barcelona, el distrito histórico del condado portugués de Fundao, Muide-Meulestede en el puerto de Gante, la nueva zona de Jätkäsaari en Helsinki y la zona del Centro Histórico de Palermo.

En la capital catalana se ha creado, concretamente, un juego de competición que reta a los participantes a superar una serie de misiones y aventuras inspiradas en desafíos de movilidad local y de sostenibilidad global. Los llamados MUVers, a través de una aplicación móvil, reciben incentivos por los progresos en su evolución hacia unos hábitos más respetuosos con el medio ambiente.

Los resultados recopilados por este proyecto, que se engloba dentro del programa europeo Horizon 2020, se utilizarán posteriormente para inspirar nuevas políticas de transporte urbano que ya no se basarán en el flujo de automóviles sino en la movilidad de la ciudadanía.

Creando el mejor ecosistema para el coche eléctrico

Coche eléctrico en la ciudad

En el marco de Horizon 2020, la Comisión Europea también ha decidido financiar la iniciativa Hyper-Network electro-mobility services (NeMo) en Barcelona. El objetivo del proyecto, tal y como se apunta desde el Ayuntamiento de Barcelona, «consiste en crear una hiper-red con herramientas nuevas y existentes, modelos y servicios que proporcionen interoperabilidad sin fisuras de servicios de movilidad eléctrica.

De este modo, se prosigue, «se crea un ecosistema abierto, distribuido y ampliamente aceptado para la electro-movilidad». Con todo ello, aspira a estimular las cuotas de mercado del coche eléctrico a través de mejoras en la accesibilidad a las infraestructuras de recarga, servicios TIC y a una interconectividad más amplia.

La implantación de los proyectos enmarcados en el programa Horizon 2020 llegan a Barcelona en un momento en el que, según datos del ayuntamiento, en la ciudad condal se matriculan el 15% de vehículos eléctricos de España y el 38% de Catalunya. Por ello, la capital catalana presume de ser «líder en la adopción de medidas de impulso del coche eléctrico y un modelo de referencia para otras ciudades del mundo».

Integración de autobuses eléctricos a la flota pública

Electrific es otro proyecto que rema en esta dirección y contribuye al auge del coche eléctrico en las ciudades. Su función es desarrollar nuevas tecnologías y conocimientos teóricos que permitan una movilidad eléctrica más atractiva y sostenible.¿Cómo? «A través de la integración inteligente del vehicle-to-grid [del vehículo a la red], creando una colaboración perfecta y ergonómica entre la red, el coche eléctrico y el usuario para hacerlo tan conveniente como los vehículos a motor», se apunta desde la organización.

Los cuatro objetivos sobre los que Electrific se orienta son alcanzar la perfección de la carga del coche eléctrico durante el ciclo de uso, la creación de una capa de datos que homogeneice todas las fuentes y sea independiente de los fabricantes y desarrolladores, mejorar la compatibilidad con la red de carga y aumentar la demanda en las estaciones de carga, así como educar al usuario para que maximice la vida útil de la batería, el alcance y el consumo de energía renovable.

De momento, este proyecto ya ha dejado sus primeros frutos en Barcelona, donde se está llevando a cabo una prueba piloto de pequeña escala con la integración de autobuses eléctricos a la flota pública. De hecho, este diciembre ha empezado a circular el primer bus eléctrico articulado de la ciudad.

A diferencia del resto de vehículos eléctricos que ya circulan por la capital catalana, los siete autobuses de gran capacidad que ha incorporado TMB a la línea H-16, que conecta la Zona Franca y el Fòrum, disponen de un pantógrafo plegable en el techo que les permite acoplarse a los puntos de recarga situados al comienzo y al final del recorrido.

Carsharing: éxito en Madrid, anecdótico en Barcelona

Aunque si hay una iniciativa que ha provocado el gran éxito del coche eléctrico en las ciudades, ésta es el carsharing. La idea consiste en alquilar un vehículo por minutos, pagando tan solo por el tiempo que se ha utilizado. Un modelo que en Madrid ha tenido un éxito rotundo, pero que en Barcelona ha experimentado mayores complicaciones.

Si todavía tienes la palabra en la cabeza y sigues repitiendo «¿car… qué?», deja que te cuente un poco más sobre ello. La iniciativa está pensada para desplazamientos cortos, razón por la cual se paga por minutos y no por horas. En la mayoría de casos, se trata de coches pequeños y eléctricos, adaptados a la movilidad urbana y orientados a encontrar aparcamiento fácilmente. De hecho, al ser vehículos eléctricos y ecológicos, pueden estacionarse gratuitamente en el centro de Madrid, dentro de las zonas verde y azul.

Y, ¿cómo funciona? Todas las plataformas permiten reservar un coche eléctrico con 20 minutos de antelación. Se eligen y se abren utilizando la propia aplicación móvil, se coge la llave de la guantera y se pone rumbo hacia el destino. Es importante de tener en cuenta que tanto a la hora de cogerlos como a la hora de estacionarlos, deberá hacerse dentro del territorio en el que opere cada empresa de carsharing.

La capital española fue testigo de cómo las dos compañías que se instalaron en la ciudad, Emov y Car2go, lograron más de 300.000 usuarios en poco tiempo. En el caso de Barcelona, la progresión del carsharing se ha visto frenada por el ayuntamiento, aunque también existen opciones. La primera empresa que ofreció este servicio en la ciudad condal fue Car2go, que desde 2015 ha conseguido unos 178.000 usuarios. No obstante, a diferencia que en Madrid, se opera en tan solo 53 kilómetros cuadrados.

Según apunta la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las plataformas ya existentes en España para alquilar coches por horas son Avancar (Madrid y Barcelona), Bluemove (Madrid, Barcelona y Sevilla), Clickcar (Bilbao), Cochele (Madrid y Sevilla), Ibilkari (Bilbao) y Respiro (Madrid). A ellas se les unen también las más propias de carsharing Car2go, Emov, Zity y Wible, que están tomando mayor fuerza en los últimos años.

El coche eléctrico: más presente que futuro

Las iniciativas anteriores demuestran que el coche eléctrico es cada vez una opción más propia del presente que del futuro. Entre las iniciativas que se llevan a cabo desde la Unión Europea orientadas a una mayor concienciación de la ciudadanía y las empresas privadas que han hallado en los vehículos ecológicos un buen nicho de mercado, será cuestión de tiempo que este modelo de movilidad se instaure definitivamente en las principales ciudades del país.