El sector de la construcción y la rehabilitación de edificios está cambiando para adaptarse a los vientos de cambio… sostenibles. Y no sólo afecta a la construcción residencial, sino también a las oficinas. El sitio donde trabajamos debe estar pensado para que genere el menor impacto medio ambiental. Es una cuestión de salud planetaria, pero también es una cuestión de salud personal.

Los edificios de hoy deben ser sostenibles, que cumplan unos estándares de sostenibilidad y de eficiencia energética. Y muchos de los edificios de oficinas que en los últimos años se están construyendo o rehabilitando, aplican esos estándares. Cabe destacar que en España las empresas contratan cada vez más oficinas y que, en consecuencia, cada vez salen más proyectos de construcción o rehabilitación de edificios de oficinas. En Barcelona, el 22@ crece año tras año; en Madrid, la Castellana es zona prime en contratación de oficinas (y en el horizonte está el proyecto de Madrid Nuevo Norte).

Castellana  81

Precisamente en el Paseo de la Castellana se levanta un edificio de oficinas que ha sido rehabilitado para ser “un referente de sostenibilidad, eficiencia, vanguardia tecnológica, accesibilidad y confort para las personas”. O al menos así lo cree Xabier Barrondo, Director General de Negocio de Gmp, grupo inmobiliario patrimonialista enfocados en el sector de las oficinas. Gmp empezó a rehabilitar el edificio de Castellana, 81 a finales de 2015. Manteniendo los atributos arquitectónicos, la esencia y el carácter icónico del edificio proyectado por el maestro Sáenz de Oiza, Ruiz Barbarín Arquitectos el reconocimiento del sector, pero el máximo grado de accesibilidad DIGA (Distintivo Indicador del Grado de Accesibilidad) y, sobre todo, la certificación WELL, el primer edificio de España certificado con este sello americano que premia a los edificios que promueven el estado del bienestar en sus habitantes, los empleados, en este caso. Barrondo remarca además que Castellana 81 es también el quinto WELL Oro Core & Shell de Europa.

“La gestión empresarial sostenible forma parte de la Misión de Gmp […] la sostenibilidad ambiental, en concreto, ha constituido un pilar del Plan estratégico 2014-2018” resalta el ejecutivo de la promotora que ha obtenido la certificación LEED en la mayoría de sus edificios. El LEED es otro certificado que asegura que el edificio cumple unos estándares de sostenibilidad y eficiencia energética. Ambas certificaciones, el WELL y el LEED están expedidas por el Green Business Council Inc. Combinadas las dos, otorgan al edifico una salud máxima para el mismo y para los que lo habitan.

Uno de los criterios para obtener el certificado WELL el de promover el ejercicio físico entre sus empleados. Castellana 81 cumple este requisito. “Cuenta aparcamientos exclusivos para bicicletas, así como con duchas y vestuarios para favorecer el ejercicio físico entre sus ocupantes” explica Barrondo, “una gran pantalla LED en el lobby del edificio muestra mensajes dirigidos a fomentar hábitos alimenticios saludables y la actividad física. Y cuenta, además, con servicio de fisioterapia”. De esta manera empresas como Hays, Teka, Savills Aguirre Newman o Kairós Digital Solutions, entre otras, disfrutan de unas oficinas con los mejores servicios para poder trabajar de manera óptima.

Marqués de Larios 4

Málaga es una de las ciudades andaluzas que más crece y que mejores oportunidades de negocio ofrece de toda la comunidad. Allí se levanta el edifico de Marqués de Larios 4, perteneciente al porfolio del Grupo Azucarera Larios, un holding inmobiliario. El edificio fue construido en torno a 1888-1890. De estilo decimonónico burgués, es obra del arquitecto Eduardo Strachan Viana-Cárdenas. Pero en 2014 se acometió una reforma integral para no solo modernizar las instalaciones, sino para hacer que Marqués de Larios 4 fuera un edificio altamente sostenible. Una inversión de 4’6 millones de euros sirvió para dotar este singular edifico de un renovado sistema de climatización y de instalaciones eléctricas y de saneamiento más eficientes. Todas estas reformas, supervisadas por el equipo de Technical Property Management de Savills Aguirre Newman, han sido valoradas por el Green Building Council España quien les ha otorgado el certificado BREEAM. De esta manera es el único edificio de Andalucía que de momentos ostenta esta prestigiosa certificación. “Esta certificación avala a Marqués de Larios, 4 como un edificio sostenible de vanguardia, respetuoso con el medio ambiente y con altos niveles de bienestar, confort y servicios para sus ocupantes” comentan fuentes consultadas de la Sociedad Azucarera Larios.

Quien se encargó de toda la rehabilitación del edifico Marqués de Larios 4 fue el estudio de arquitectura Bernar/Sainz de Vicuña Arquitectos (B/SV) y la constructora ORP de Málaga. Los responsables del proyecto tuvieron en cuenta la distribución singular del edificio e integraron “el patio como elemento que estructuraba todo el sistema de comunicación vertical y por el que discurren dos modernos ascensores panorámicos […] la redistribución de espacios para lograr mayor aprovechamiento y funcionalidad en todas las plantas del edificio; y la transformación de las oficinas en módulos cuya superficie se puede adaptar a las necesidades que demanden las empresas arrendatarias” comenta la fuente. Todas estas reformas estuvieron pensadas en poder dar la mejor comodidad a las compañías que ahora trabajan, y que ocupan el 90’7% de las oficinas.

Los procesos de certificación

Cuando una promotora o una empresa inmobiliaria acomete una construcción remodelación de un edificio en aras de hacerlo más sostenible y de obtener por ello una certificación debe tener en cuenta una serie de procesos. Lo primero es contar con la supervisión de una empresa que haga la evaluación del edificio y presente sus propuestas de construcción y diseño enfocadas a la consecución del estándar. Pablo Muñoz es CEO de Evalore, estudio que evalúa y crea espacios saludables que puedan obtener algunos de los certificados sea el LEED, el WELL o el BREEAM. La diferencia entre unos y otros es sobre el beneficio que aportan. Así el LEED “asegura el cumplimiento de unos estándares de sostenibilidad y eficiencia energética” mientras que “el WELL Building Standard garantiza que el espacio certificado trabaja por la salud y bienestar de los ocupantes”.

«El certificado LEED se centra más en el método; WELL lo hace más en el resultado final»

Como todo en esta vida, hay una cierta competencia en quien hace mejor las cosas, es decir en quien tiene el mejor certificado. En eso Muñoz lo deja claro “WELL es más exigente, pues requiere llevar a cabo una serie de mediciones tras la consecución del proyecto que verificarán que se cumplen una serie de parámetros (relacionados con la calidad del aire, la calidad del agua, o la calidad de la iluminación por ejemplo)”. EL LEED, en cambio, no necesita de este proceso de verificación. “LEED se centra más en el método; WELL lo hace en el resultado final”.  Pablo Muñoz trabaja en proyectos de oficinas o proyectos residenciales, aunque las soluciones no son las mismas. Cuando se trata de oficinas, entiende que “el objetivo principal radica en la mejora de la productividad y la disminución de los gastos de personal”. Pero en el caso de que la empresa quiera el certificado WELL el objetivo se amplía al personal empleado, “están convencidos de que sólo cuidando de su mayor activo, los trabajadores, podrán cumplir con sus objetivos”.

El edificio de Castellana 81, primeros en obtener el WELL en España, no solo tuvo que contar con la consultoría de sostenibilidad y energía de Arup, sino de la validación de la correcta implantación de soluciones para lograr la certificación WELL. En este caso podría haber sido Bieito Silva, que forma parte del ITG (Instituto Tecnológico de Galicia), el partner del IWBI (International WELL Building Institute), quien se encarga de verificar in situ los proyectos de WELL v2 en España. La trayectoria del ITG como certificador BREEAM (uno de los cinco organismos que hay en el mundo) les dio la plaza para ser el referente de este sello de sostenibilidad, enfocado a la salud y bienestar del trabajador, en España. Actualmente Silva y el ITG están a punto de verificar el primer certificado WELL v2 en España. Esta reformulación del certificado WELL incluye “117 medidas que se organizan en 10 categorías: aire, agua, alimentación, iluminación, movimiento, confort térmico, sonido, materiales, mente y comunidad” según el certificador. Todas las medidas están basadas en criterios puramente científicos.

La verificación para el WELL consta de dos procesos: la verificación documental y la verificación in situ, la “performance verification” que “incluye test de calidad del aire y de calidad del agua, así como pruebas de confort lumínico, térmico y acústico”. Silva remarca que lo importante para conseguir este certificado no es solo que se implanten las medidas necesarias, sino que éstas se mantengan en el tiempo para que el habitante del espacio pueda disfrutar de todos sus beneficios a lo largo del tiempo.

Castellana 81 y Marqués de Larios 4 no son los únicos edificios certificados. Hay bastantes más, prueba de que en España cada vez se preocupan por ser un país que potencie las soluciones arquitectónicas medioambientales y de salud. De hecho, según el estudio Healthiest Country Index de Bloomberg, España es el país más saludable del mundo, con una puntuación de 92,7 sobre 100. Y se tiene  en cuenta los criterios de sostenibilidad. Además “actualmente España es el cuarto país de Europa en cuanto a proyectos WELL registrados con 37, aunque únicamente 3 de esos 37 han completado la certificación” remata Pablo Muñoz de Evalore.