La semana pasada visitamos uno de las ferias más importantes del año para la ciudad de Barcelona, un evento internacional de primer orden: el Smart City Expo. Del 13 al 15 de noviembre se han reunido más de 700 ciudades y más de 100 alcaldes para debatir sobre el cambio de las ciudades y la adaptación a un nuevo modelo basado en la Innovación digital que transforme estas ciudades en lugares en los que la vida de sus ciudadanos es mejor.

Como no podía ser de otra forma Barcelona tuvo sus estands propios donde presentaban sus iniciativas, sus proyectos de colaboración o las startups que, bajo su amparo, investigan y levantan proyectos que ayuden a mejorar la gestión de la ciudad de Barcelona. Uno de las islas con más movimiento fue la de City of Barcelona, organizada por el Ayuntamiento de Barcelona. En ella nos encontramos pequeños stands donde se presentaban startups, algunas de ellas auspiciadas por Barcelona Activa, pero además había un recorrido donde se podía ver los distintos proyectos que el propio consistorio impulsa.

El itinerario empezaba en la vivienda, donde se podía dar un vistazo a lo que hacían desde el Observatori Metropolità de l’Habitatge de Barcelona o conocer el proyector APROP (Allojamiento de PROximitat Provisional), una iniciativa para impulsar la creación de vivienda pública y de fácil acceso, en contendores marítimos. Luego seguía por la movilidad donde se presentaban distintos proyectos de movilidad, enfocados al vehículo eléctrico, a la conducción autónoma, a la seguridad y a la sostenibilidad en las ciudades. También había una parte más dirigida al comercio, donde tanto se hablaba del nuevo Mercat de Sant Antoni, como del proyecto REC (Recurs Econòmic Ciutadà) cuya finalidad es impulsar el comercio de proximidad a través de una moneda propia, el REC, que se transacciona a través de una aplicación. El recorrido seguía en la parte de innovación a la ciudad, donde destacaba una vetusta columna metálica, la columna multifunción, cuya función es guardar todos aquellos dispositivos, servidores y señores que una Smart City necesite (WiFi, sensores de ruido, etc.) para que todo esté más protegido, ordenado y limpio en un mismo depósito. Finalmente, el recorrido terminaba en un espacio más dedicado al Ocio, al encuentro social desde donde destacaba la Plataforma Decidim, una plataforma de participación ciudadana. Pero ha habido tres proyectos del Ayuntamiento que nos han parecido especialmente relevantes. Os los contamos.

C-MobILE

El proyecto C-MobILE persigue una mejor conducción en las ciudades europeas que lo soportan. Impulsa la implantación tecnológica en los diferentes medios de transporte de la ciudad de Barcelona con el fin de reducir el impacto medioambiental del transporte por carretera y las incidencias viarias. C-MobILE es un proyecto enmarcado en los llamados servicios C-ITS, sistemas inteligentes de transporte cooperativos, para aumentar la conciencia en el uso de la red viaria. Se trata de un sistema de navegación que te puede alertar de si viene la ambulancia, la policía, los bomberos; si el semáforo se va a poner rojo; si de repente hay un peatón que va a cruzar, etc. Los servicios C-ITS han sido diseñados para tratar los retos específicos de movilidad en ocho ciudades piloto de Europa, y Barcelona es una de estas.

NeMo

La ciudad de Barcelona es otra más que se ha sumado al proyecto NeMo, que busca crear una red de ciudades europeas para facilitar las rutas de los vehículos eléctricos a través de esta red. Y es que el uso de la electromovilidad por parte de los automóviles y los operadores de transporte por carretera sigue siendo relativamente bajo debido a una serie de retos. Por eso la Comisión Europea ha decidido financiar, en el marco de Horizon 2020, el proyecto Hyper-Network electro-mobility services (NeMo). Con NeMo se aspira a estimular las cuotas de mercado del vehículo eléctrico mediante mejoras en la accesibilidad a las infraestructuras de recarga, servicios TIC y una interconectividad B2B más amplía. Se dice que NeMo quiere ser a la larga como el roaming, un modelo de interoperabilidad, sin fisuras de servicios de movilidad eléctrica, que cree un ecosistema abierto y aceptado por todos sus miembros y usuarios que favorezca la movilidad. De esta forma un coche eléctrico podrá saber en todo momento cuáles son los puntos de recarga que hay en ruta y que disponibilidad tienen entre muchas otras ventajas.

Sentilo

Sentilo es un proyecto iniciado desde el departamento de transformación digital del Ayuntamiento de Barcelona y que se trata de una red de sensores de la ciudad, una plataforma desarrollada con código abierto que permite recopilar y compartir datos de dispositivos de medida conectados a Internet. Se trata de que todos aquello sensores que la ciudad de Barcelona tiene dispersos por las calles para evaluar calidades del aire, del ruido, densidades, tráfico… estén gestionados a través de una sola red que será quien proceses sus datos. Este software es un ejemplo de instrumento básico para una Smart City y ya se está implantando en muchas otras ciudades. Pero, además, ahora Sentilo se conectará al CityOS con el objetivo de ofrecer datos a los ciudadanos y las ciudadanas a través del portal Open Data. El CityOS es una infraestructura potente basada en la tecnología big data de código abierto que sirva de ventana única de acceso y de gestión de datos internas. Es decir, una infraestructura que permitirá una mayor transparencia, una mejor gestión de los datos y un mejor trabajo entre las distintas áreas del Ayuntamiento.