A continuación, os detallamos los elementos que consideramos esenciales respecto a la Ley de Arrendamientos Urbanos:

El arrendamiento según la ley de arrendamientos urbanos

En la Ley de Arrendamientos Urbanos se define el concepto de arrendamiento de vivienda, como aquel que recae sobre una edificación habitable que satisface la necesidad permanente de vivienda del arrendatario. Además, la Ley puntualiza que se incluyen los garajes, trasteros y otras dependencias que sean accesorias a la vivienda arrendada.

¿Cómo se regulan los arrendamientos de vivienda?

Según establece la Ley de Arrendamientos urbanos, los arrendamientos de vivienda se rigen por los pactos cláusulas y condiciones determinados por la voluntad de las partes en el marco de lo establecido por la ley, y, supletoriamente, por el Código Civil.

Duración del contrato de arrendamientos urbanos

La duración del contrato de arrendamientos urbanos será la que pacten las partes, según establece la Ley, pero si esa duración es inferior a tres años, el contrato se prorrogará por plazos anuales hasta alcanzar los tres años. Una vez transcurridos los tres primeros años, si ninguna de las partes notifica a la otra, su voluntad de no renovar el contrato, éste se prorrogará por un año más.

Desistimiento del contrato en la ley de arrendamiento urbanos

Según la ley de arrendamiento urbanos, a partir de la reforma del año 2013 se introdujo en la Ley de Arrendamientos Urbanos la posibilidad de desistir el contrato una vez que hayan transcurrido los seis primeros meses de duración, siempre que el arrendatario preavise con 30 días de antelación. Además, se regula la posibilidad de pactar en el contrato para el caso de desistimiento, que el arrendatario indemnice al arrendador con una mensualidad de renta por cada año del contrato que quede por cumplir.

Determinación y revisión de la renta

Por lo que respecta a la renta, la Ley de Arrendamientos Urbanos establece que será libremente pactada por las partes y se revisará conforme a lo que se haya pactado en el contrato. Si las partes no han pactado ningún mecanismo de revisión, se realizará conforme a la variación anual del Índice de Garantía de Competitividad.

Obligaciones de las partes

Las dos obligaciones básicas en un contrato de arrendamiento de vivienda son dos, para el arrendatario el pago de la renta, y para el arrendador mantener la vivienda en buen estado de conservación para que se pueda destinar al uso pactado. Es decir, el arrendador está obligado a realizar, sin elevar la renta, todas las reparaciones necesarias para garantizar la habitabilidad de la vivienda.

Incumplimiento de obligaciones

La Ley de Arrendamientos Urbanos regula también todos aquellos casos en los que existe la posibilidad de resolver el contrato de arrendamiento con motivo de la existencia de un incumplimiento. Entre otras, cabe destacar, la falta de pago de la renta por parte del arrendatario, la no realización por el arrendador de las reparaciones relativas a la habitabilidad de la vivienda o la cesión o subarriendo inconsentidos por parte del arrendatario.

Fianza

La entrega de la fianza legal es otra de las obligaciones que regula la Ley de Arrendamiento Urbanos, en una cantidad de una mensualidad de renta para los arrendamientos de vivienda. Por otra parte, la ley prevé la posibilidad de pactar otras garantías del cumplimiento de las obligaciones por parte del arrendatario.

Cesión y subarriendo

El contrato de arrendamiento de vivienda, según establece la Ley, no se podrá ceder por el arrendatario sin el consentimiento escrito del arrendador. Y la vivienda sólo se podrá subarrendar de forma parcial y con el consentimiento del arrendador.

No obstante todo lo anterior, es recomendable, como decíamos al comienzo del artículo, recabar la ayuda de un abogado especializado en temas inmobiliarios a la hora de formalizar un contrato de arrendamiento, para que nuestros intereses queden protegidos y conozcamos cuáles son nuestros derechos y obligaciones.