Derecho a la prórroga del contrato

La Ley de Arrendamientos Urbanos establece que las partes pueden pactar la duración del contrato libremente, pero si la duración es inferior a 3 años el contrato se prorrogará obligatoriamente por plazos anuales hasta que el arrendamiento alcance los 3 años, salvo que el arrendatario comunique su voluntad de no renovar el contrato con 30 días de antelación.

La prórroga no se aplicará si el arrendador comunica la necesidad de la vivienda arrendada para destinarla a vivienda permanente para sí o sus familiares. Si el arrendatario desaloja la vivienda y en los tres meses siguientes no se ocupa por el arrendador o sus familiares, el arrendatario tendrá derecho a ocupar de nuevo la vivienda arrendada o a ser indemnizado.

Si transcurren los 3 años de duración y ninguna de las partes comunica su intención de resolver el contrato, éste se prorrogará por un año más.

Derecho a desistir del contrato transcurridos seis meses

El arrendatario puede desistir del contrato de arrendamiento, cuando hayan transcurrido 6 meses, con un preaviso de 30 días. Si el desistimiento del arrendatario se produce después de los 6 primeros meses deberá indemnizar al arrendador con una mensualidad de renta por cada año dejado de cumplir o la parte proporcional que corresponda.

Derecho a que la vivienda sea habitable

El arrendatario tiene derecho a que el arrendador realice todas las reparaciones necesarias para que la vivienda sea habitable. Para ello el inquilino debe comunicar al arrendador las reparaciones que sea necesario realizar o hacerlas él en caso de urgencia. Las reparaciones que se deriven del uso normal de la vivienda corresponderán al inquilino.

Derecho de adquisición preferente

En caso de venta de la vivienda el inquilino tendrá derecho de adquisición preferente que se desdobla en dos derechos el tanteo y el retracto en función del momento en que se ejercita (antes o después de la compraventa). Es decir, el arrendatario tiene derecho a adquirir el inmueble con preferencia frente a otros compradores. Actualmente es posible renunciar a este derecho en el contrato de arrendamiento.

Por otro lado, si el arrendador vende la vivienda, el arrendatario podrá continuar en la vivienda si el arrendamiento está inscrito en el Registro de la Propiedad. Si, por el contrario, el arrendamiento no está inscrito, sólo podrá continuar durante 3 meses a partir de la venta y tendrá derechos a una indemnización de daños y perjuicios.

Muerte del arrendatario

En caso de fallecimiento del arrendatario, podrán subrogarse en el contrato las personas previstas en la Ley de Arrendamientos Urbanos: el cónyuge o persona con relación análoga, los descendientes del arrendatario o los hermanos.

Arrendatario con discapacidad

Si el arrendatario o su cónyuge tienen una discapacidad podrán realizar en la vivienda las obras necesarias para que pueda ser utilizada de forma adecuada conforme a la discapacidad. Al finalizar el contrato el arrendatario deberá reponer la vivienda al estado anterior si lo exige el arrendador.

Si el arrendador no cumple con las obligaciones pactadas en el contrato o establecidas en la Ley de Arrendamientos Urbanos, el arrendatario tendrá derecho a solicitar el cumplimiento o a solicitar la resolución del contrato de arrendamiento.