Ahora que pasamos más tiempo en casa de lo que lo hacíamos antaño, nos preguntamos cómo podemos darle una vuelta a la decoración de nuestro hogar. El Feng Shui es una de las tradiciones decorativas más aclamadas por aportar calma, equilibrio y armonía a los espacios interiores. Conoce cómo aplicarlos en la decoración de tu vivienda.

¿Qué es el Feng Shui?

Esta técnica decorativa tiene una antigüedad de más de 3.500 años. Proviene de China y su objetivo es obtener el equilibrio de la energía de la persona a través de la decoración, la distribución y la orientación del espacio en el que vive, trabaja o pasa largos periodos de tiempo.

Así pues, el Feng Shui entiende que el espacio y los objetos que nos rodean influyen en nosotros, no solamente nuestras acciones o pensamientos. En este sentido, los antiguos chinos utilizaban este tipo de decoración para acumular energía positiva, favorecer la salud, las buenas relaciones familiares, atraer el dinero, la inspiración y el bienestar en casa. Aunque esta filosofía decorativa tiene más de tres mil años, ha sido a partir del s.XX que se ha popularizado en Occidente.

¿Cómo aplico el Feng Shui en mi hogar?

  • A través de los colores: deben procurar calma y tranquilidad. Los colores claros, tonos arena, son más luminosos y atraen la energía positiva según el Feng Shui.
  • A través de las texturas: evitando las esquinas, los objetos puntiagudos y ásperos conseguiremos un espacio amable y agradable a la vista y al tacto.
  • A través de los materiales: el Feng Shui pretende una óptima integración de los cinco elementos en casa. Así madera, fuego, tierra, metal y agua deben estar combinados para atraer el equilibrio y la energía a casa. Así, materiales como la madera, o el aluminio establecen un buen tándem en esta filosofía oriental.

4 elementos para atraer energía positiva

Orden y limpieza: Un hogar con pocos elementos y visualmente limpio ejerce un poderoso efecto sobre nuestro estado de ánimo. Así, cuantos menos objetos tengamos y más sencilla sea la decoración, mayor equilibrio y energía positiva atraeremos. Según esta filosofía asiática, hacer limpieza de objetos es el inicio para que la energía fluya libre por nuestro hogar.

Hall de la entrada y cocina. El primero debe ser una lugar espacioso y luminoso, con pocos elementos y que dé la bienvenida. En el caso de la cocina, debe estar lo más alejado de la entrada posible. Esto no siempre podremos cambiarlo, sin embargo si podemos tenerla siempre ordenada y con pocos elementos a la vista. Además, en su decoración, podremos jugar con la madera y el metal.

Baños. Deben estar siempre con la puerta cerrada, al igual que la tapa del inodoro. Hasta aquí nada nuevo, eso sí, no debe estar frente a la cocina ni frente a la entrada principal de la vivienda. En decoración, combinaremos de nuevo los colores claros y limpios para aportar luminosidad, con la madera y el metal.

Estancias. Para el dormitorio, la filosofía Feng Shui recomienda poner el cabecero de la cama lo más alejado de la puerta de entrada a la habitación. Colores claros y suaves para fomentar el descanso y la tranquilidad. En esta misma línea evitaremos elementos como la televisión o los espejos.

Como el agua atrae según el Feng Shui dinero y prosperidad, pequeñas fuentes de agua, o bien en la terraza o jardín o en el interior de la estancia principal, son bienvenidos.

En el resto de la casa, esta filosofía asiática promueve evitar cuadros estridentes, con colores chillones o con imágenes violentas. Por ejemplo, tampoco aconseja cuadros de flores secas o marchitas. En cuanto a las plantas, ninguna que tenga espinas ni que estén desecadas o sean artificiales. Se trata de emular la vida, la calma, y la positividad. Todos estos trucos ayudarán a atraer energía positiva a tu vida y equilibrio a tu hogar.