Los jóvenes lo siguen teniendo complicado a la hora de comprar una vivienda. Es por ello que prefieren alquilar y cuando lo hacen piensan en la sostenibilidad para tener casas más eficiencias. Desde los Z a los millennials, ¿dónde invierten y qué tipo de viviendas prefieres los jóvenes en España?

Según Eurostat, el 26,4% de los jóvenes europeos entre los 20 y 34 años viven en casa de sus padres. Italia es el país donde más jóvenes viven con sus padres (el 53,1% de los jóvenes entre 20 y 34 años), seguido de Grecia (47,7%), Croacia (46,8%), España (44,8%) y Portugal (41,8%). Por el contrario, en Bélgica, Dinamarca, Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Austria, Suecia y Finlandia, menos de un tercio de los jóvenes entre 20 y 34 años viven con sus padres.

“La dificultad para ahorrar y la falta de apoyos institucionales son los otros dos motivos que dificultan una operación de este tipo”, afirma Jesús Duque, vicepresidente de la red Alfa Inmobiliaria.

Desde Tecnotramit se defiende el papel relevante de la Administración a la hora de facilitar que la economía fluya y establecer una regulación en determinados momentos. No obstante, el CEO de la compañía, Vicenç Hernández Reche, afirma que “es incongruente que se diga que el inmobiliario es importantísimo y que la vivienda es una política fundamental para la vida de las personas y después sea el activo que más impuestos paga”.

Jóvenes y vivienda: alquileres, inversiones y su difícil acceso

Por esto alerta que, para paliar el problema de acceso a la vivienda de ciertos colectivos como la gente joven y los mayores, no se han tomado las medidas adecuadas, pues la ley que de limitación de alquileres se basa en otras regulaciones anteriores emprendidas en Reino Unido, Estados Unidos o Alemania que no funcionaron. “No se pueden tomar decisiones estructurales para el conjunto de la sociedad con una visión tan cortoplacista”.

Tendencia hacia el alquiler

Respecto a si la demanda prefiere comprar o alquilar, el experto de Tecnotramit lo tiene claro: “Seguimos queriendo comprar. Hay quién dice que los jóvenes ya no quieren comprar… lo que pasa es que no pueden. Por lo tanto, más que haber cambiado la percepción en la querencia del alquiler por encima de la compra, lo que se identifica es un cambio en la manera cómo queremos vivir. La gente ya se replantea firmemente el espacio realmente necesario para su operativa diaria”.

¿Qué buscan los millennials?

Son ya personas activas donde una parte de ellos trabaja y cuenta con salarios destacados. En este sentido y según Iñaki Unsain, personal shopper inmobiliario y presidente de la Asociación Española de Personal Shopper Inmobiliario (AEPSI), este tipo de jóvenes buscan hogares menos jerarquizados y con un enfoque pragmático en el que puedan contar con zonas multiuso. “Son la generación de la sostenibilidad, ya que tienen en consideración elementos como placas solares”. “Este factor es muy positivo, ya que una vivienda eficiente puede aumentar hasta un 20% el valor futuro de la vivienda”.

A destacar también que el cambio generacional hace presente un cambio de filosofía a la hora de buscar una vivienda. Anteriormente, se priorizaba la compra de un inmueble mientras que ahora las generaciones jóvenes se consideran ‘nómadas digitales’, un hecho que se ha visto ensalzado tras la pandemia.

Jóvenes y vivienda: alquileres, inversiones y su difícil acceso

“Suelen optar por vivir de alquiler en pisos en las grandes ciudades, donde hay más oportunidades laborales. Sin embargo, a la hora de invertir en una propiedad, se deciden por viviendas en las afueras, por barrios que estén bien comunicados con zonas de ocio y espacios verdes”, afirma el presidente de AEPSI.

Mientras que cabe destacar que los millennials tienen preferencia por casas con bajos costes de mantenimiento. Por esa razón la luz es fundamental y a su vez satisface sus intereses acordes con los valores sostenibles.

Soluciones alternativas: coliving

El último informe de CBRE, al mercado del Co-living en 2021 ha supuesto un año de inflexión con la entrada de operadores internacionales (especialmente de origen americano y asiático) con proyección de creación de nuevas plataformas. En el primer trimestre de 2022, la inversión en Co-Living se ha situado en torno a los 33 millones de euros a través de tres operaciones, en Madrid y Valencia. Un producto que atrae a muchos jóvenes por aquello de poder compartir espacios y gastar menos a la hora de vivir en una casa.

Con un crecimiento estimado en el periodo 2022-24 de un 400% en las camas disponibles, se espera que el 75% de estas abran fuera de los primeros anillos de las ciudades de Madrid, Barcelona y Málaga.

Vicenç Hernández Reche asegura que el coliving puede funcionar en los próximos años en función del cliente que se quiera captar o de la ubicación geográfica. “Es evidente que la inversión y la demanda hacia estos nuevos modelos del alquiler están sucediendo y, a la vez, han generado un shock a la hora de presentar el producto y de cómo cubrir las necesidades del cliente. Ahora bien, tendremos que convivir en un mix, una amalgama de diferentes soluciones donde la compraventa más tradicional seguirá arrastrando muchísima demanda”.