A raíz de la crisis económica de 2008, el acceso al mercado inmobiliario de los jóvenes se fue debilitando, y su poder adquisitivo fue cada vez más bajo. Ahora, aunque hay excepciones, este colectivo tiene importantes dificultades para comprar una vivienda. Veamos cuáles son las razones de ello, y las ayudas que tienen para entrar en el mercado inmobiliario.

Menos del 15% de los compradores de vivienda son menores de 35 años, según un estudio de Alfa Inmobiliaria. Esta cifra representa un 8,5% menos a la que había antes de la crisis de 2008, cuando la compañía cifraba en 23% el número de jóvenes que compraban una casa.

“El problema de la vivienda en España es un mal endémico, y cada vez mayor, al que no se le ha puesto nunca solución” afirma Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria.

Paro y precariedad

España lidera a nivel europeo los datos de paro juvenil, situándose, según Eurostat, sobre el 40% en los menores de 25 años, y esto representa ocho puntos por encima de la media del resto de Europa.

Esto provoca una importante situación de inestabilidad y precariedad. Así lo manifiesta Anna Puigdevall, tesorera de FIABCI España y directora general de API España, “esto se agrava por las condiciones precarias de los que sí disfrutan de un empleo, puesto el salario medio de los jóvenes no supera los mil euros al mes, la mitad que el de los mayores de 55, siendo el empleo muchas veces es temporal”. Esto complica una estabilidad económica, algo realmente necesario para comprar una vivienda.

En base a ello, Jesús Duque opina que la raíz del problema se encuentra en la fragilidad de nuestro mercado laboral, en la escasa capacidad de ahorro, imprescindible para el acceso a la financiación hipotecaria y en la falta de ayudas públicas. “De ahí el auge del alquiler en los últimos años, y también de sus precios”.

Emancipación cada vez más tarde

La escasez de trabajo entre la población joven tiene como consecuencia una emancipación tarde. Los jóvenes españoles se independizan, de media y según los datos publicados por Eurostat, a los 30 años, un lustro después que nuestros vecinos europeos.

Y, según el Observatorio de Emancipación del Consejo de la Juventud de España, solo 17,3% de la población joven de entre 16 y 29 años está emancipada.

Jóvenes y vivienda, pros y contras para entrar en el mercado inmobiliario

Como consecuencia de ello, los datos de emancipación “se han agravado con la pandemia”, apunta Anna Puigdevall. “Estos datos muestran la dificultad que tienen los jóvenes para acceder a la vivienda, en muchas ocasiones porque, a pesar de tener un empleo, los alquileres son tan altos y los salarios tan bajos que los jóvenes prefieren quedarse viviendo con sus padres”, señala la experta.

Duque apunta además que, en muchos países europeos existen ayudas estatales para favorecer la emancipación de los jóvenes. “A la larga, esto va poco a poco mellando su autoestima y, me atrevería a decir que seguramente sea una de las principales causas de enfermedades mentales de las personas con edades comprendidas entre los 25 y 35 años” asegura el experto.

¿De qué manera pueden acceder los jóvenes al mercado inmobiliario?

A pesar de este panorama, Puigdevall señala que el Plan Estatal de Vivienda, recientemente ampliado hasta 2022, prevé ayudas para menores de 35 años y cuyos ingresos en la unidad de convivencia sean inferiores a tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM).

“La ayuda está orientada al alquiler, rehabilitación y promoción de inmuebles en las casi 7.000 poblaciones de menos de 5.000 habitantes de España”.

El plan también contempla la ayuda a los jóvenes para comprar viviendas de hasta 100.000 euros por valor de 10.000 euros. Las ayudas al alquiler son del 50% para el alquiler mensual que no supere los 600 euros y hasta el 30% en el tramo entre 601 y 900 euros.

Desde Alfa Inmobiliaria solicitan a las administraciones ayudas financieras y fiscales, el fomento de la vivienda de protección oficial, y seguridad jurídica para que los propietarios se animen masivamente a poner sus viviendas en el mercado del alquiler, “esto hace que se bajen los precios empujados por la competencia”.

Luz al final del camino

Aunque la crisis de la Covid-19 no ayuda, sí hay algunos signos positivos. La bajada de precios de la compraventa y alquileres de viviendas puede acelerar la decisión de comprar, teniendo en cuenta un ahorro previo. “En general, aconsejamos que para pedir una hipoteca se tengan unos ahorros de entre el 25-30 % del precio de la adquisición de la vivienda”, señala Anna Puigdevall.

Aedas Homes ha entrevistado a varios jóvenes, menores de 35 años, con el fin de conocer su experiencia de compra y las complicaciones con las que se han encontrado en este proceso. Según la promotora, todos ponen en valor las virtudes de la vivienda de obra nueva respecto a la segunda mano, destacando, sobre todo, su mayor calidad y precios competitivos. Eso sí, hay que destacar que los siete jóvenes contaban con ahorros y han adquirido pisos de dos dormitorios y la mayoría (seis) se ha hipotecado.