2020 quizá no haya sido un buen año para muchas cuestiones, pero desde luego que sí lo ha sido para las criptomonedas. Esta moneda digital ha visto aumentado su valor exponencialmente durante el año pasado. En concreto, si nos fijamos en el comportamiento de una de ellas, el bitcoin, ésta se ha situado en febrero cercana a los 40.000 dólares estadounidenses, una cifra que cuadriplica el valor alcanzado en el último semestre de 2020.

Curiosamente, España es uno de los países europeos en donde mayor adopción está teniendo. Así pues, un 10% de los casi 50 millones de españoles ha invertido en criptomonedas. Esto supone que 5 millones de ciudadanos de nuestro país, no solo se interesa por ello sino que cree en el futuro de esta moneda digital. En una entrevista para el economista Alejandro Zala, country manager de Bitpanda en España, afirma que «el español invierte más cantidad que ciudadanos de otros países con un mayor poder adquisitivo, como pueden ser Alemania, Suiza o Reino Unido». Así las cosas, expliquemos qué es una criptomoneda.

¿Qué son las criptomonedas?

Empecemos desde el principio, ¿qué es una criptomoneda? Una criptomoneda, criptodivisa o criptoactivo es un medio digital de intercambio que utiliza criptografía para asegurar las transacciones, controlar la creación de unidades adicionales y verificar la transferencia de activos. Es decir, es una moneda digital cuyo control se ejerce de manera descentralizada y a través de tecnología blockchain. A 23 de febrero existen 8548 criptomonedas distintas, según CoinMarketCap.

Esta moneda virtual ofrece grandes posibilidades, «aunque la mentalidad de la opinión pública y de los consumidores todavía no está preparada para dar este salto e invertir en criptomoneda”, afirma Emiliano Bermúdez, subdirector general de donpiso. «Por eso» continua el experto, «tiene que pasar tiempo, tiene que haber una regulación más clara».

En cualquier caso, es posible que pronto comencemos a ver el aumento de las operaciones inmobiliarias cerradas con criptomonedas como medio de pago. De hecho, ya se están produciendo en España aunque ciertamente «son anecdóticas», según nos ha podido relatar Bermúdez.

¿Puedo pagar mi casa con criptomonedas?

Sí, se puede, pero hay comillas. Es decir, si el propietario acepta el pago en criptomonedas se puede comprar un inmueble. Eso sí, la operación en sí, no se paga con criptomonedas. Lo que se hace es convertir el importe pactado de criptomonedas a euros y a partir de ahí se cierra la operación. Esto es porque “las criptomonedas no están reconocidas por la UE por no utilizar un operador centralizado”, explica el subdirector general de donpiso. De esta forma en las escrituras debe aparecer registrada la cantidad por la cual se adquirió el inmueble en euros. Así que «si poseemos el valor equivalente de esa vivienda en bitcoins: se deberá traducir la criptomoneda en la divisa del país en el que queremos comprar el piso y formalizar todos los trámites con la Agencia Tributaria”, explica Bermúdez.

En este sentido, la volatilidad a la que actualmente están sometidas estas monedas puede complicar un poco la operación. Según Bermúdez, para evitar complicaciones «lo que se hace es que entre propietario y comprador se hace un acuerdo ante notario en el que se comprometen a que el cambio de la criptomoneda a euros se hará en un determinado momento y a una determinada hora«. Esto es para que el valor de la criptomoneda permanezca estable hasta que se finalice la transacción.

Aquí la clave reside en el propietario, que es quien acepta el pago en criptomonedas y asume la volatilidad.

Una vía para la inversión

De todas formas, al igual que ha ocurrido en el pasado, el sector inmobiliario y, en especial, el residencial ha sido un valor refugio por lo que muchos de los que en la actualidad estén invirtiendo en criptomonedas, más tarde quizá lo materialicen en la compra de un inmueble a modo de inversión. A modo de conclusión, decir que el procedimiento de compraventa del inmueble sigue siendo el mismo, con su formalización ante notario en euros y con todas las garantías legales para ello.